Coalición por Melilla (CpM) ha pedido al Gobierno de la Ciudad Autónoma que el Foro de Economía y Política Regional, que Melilla acoge este miércoles y jueves, sirva para rendir cuentas de la ejecución del Feder y para fijar por escrito la posición de la ciudad ante el presupuesto europeo 2028-2034. El diputado local Emilio Guerra celebra que la ciudad sea sede del encuentro, pero advierte de que el futuro europeo de Melilla “no se decide en una visita al Modernismo”.
Según la Ciudad, el foro combina sesiones técnicas por la mañana con visitas a Melilla la Vieja y al conjunto modernista por la tarde.
Para CpM, el porvenir europeo de Melilla depende de lo que se ejecuta, lo que se certifica y lo que se defiende para después de 2027. De los dos primeros hay datos; del tercero, sostiene, “todavía no hay ni un papel”.
Por ello, pide que el Ejecutivo remita a los grupos de la Asamblea un informe con las propuestas defendidas en el foro, las conclusiones que afecten a la ciudad y los compromisos alcanzados, distinguiendo entre acuerdos y simples expectativas.
Guerra recuerda que el Programa Feder Melilla 2021-2027 cuenta con 35,7 millones de euros, de los que la Unión Europea aporta el 85 %, unos 30,3 millones. Según los datos del Comité de Seguimiento de abril, la Ciudad había aprobado 59 operaciones por 31,8 millones, el 89,1 % de lo programado, pero solo había certificado gastos por 5,1 millones, el 14,3 %.
CpM reconoce que el ritmo de selección es bueno, superior incluso al de Extremadura, que en junio había seleccionado el 75,1 %. El problema, añade, está en convertir esos proyectos en obra pagada y justificada antes del cierre del programa, el 31 de diciembre de 2029.
En julio de 2025, la Comisión Europea propuso sustituir los programas regionales por planes nacionales y regionales con un fondo único gestionado por cada Estado, un diseño que las comunidades autónomas rechazaron en la Declaración de Galicia. CpM teme que un programa de 35 millones quede diluido en un plan nacional sin capítulo propio.
Su propuesta es un documento de posición para 2028-2034 que defienda un capítulo territorial propio en el plan español, una asignación mínima garantizada para territorios con desventajas permanentes y condición transfronteriza, al amparo del artículo 174 del TFUE, y reglas de gestión adaptadas a administraciones pequeñas. Pide además que se debata y vote en el Pleno para que comprometa a Melilla “gobierne quien gobierne tras el 29 de noviembre”.
No es una petición nueva, recuerda CpM: ya interpeló al Gobierno el 24 de julio por el acuerdo entre la UE y Reino Unido sobre Gibraltar, sin respuesta, y el 23 de septiembre registró una moción sobre la integración en la Unión Aduanera.








