En la tarde de este martes, Aulas Culturales ha dado el pistoletazo de salida a la Navidad con la inauguración de su tradicional Belén. El acto, muy emotivo, ha contado con la presencia del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, y de la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, además de numerosos alumnos, profesores y usuarios del centro, que no quisieron perderse el inicio oficial de las fiestas en este espacio dedicado a la Tercera Edad.
Imbroda subrayó desde el primer momento que la Navidad también se vive con intensidad en este recurso municipal. “También ha llegado la Navidad para el Aula de Tercera Edad, así que he venido con la consejera de Cultura, que es la que está llevando todo el tema de Aulas, y me han invitado, han tenido la gentileza de invitarme para ver la inauguración de la fiesta de Navidad, porque se inaugura el Belén y, bueno, estoy encantado de estar aquí”, señaló.
Un proyecto con más de cuarenta años de vida y más de mil usuarios
El presidente quiso resaltar la dimensión que han alcanzado las Aulas Culturales a lo largo de su trayectoria. Recordó que en la actualidad este programa es utilizado “por más de mil personas” y que ofrece “más de 30 especialidades distintas de todo tipo, de arte, de cultura, etcétera”, lo que convierte al centro en un auténtico motor de actividad durante todo el año.
“Ya sabéis que las Aulas las utilizan más de mil personas y hay más de 30 especialidades distintas de todo tipo, de arte, de cultura, etcétera, y tiene una vida enorme. Una matrícula de mil personas… imagínese la vida que tiene”, recalcó Imbroda, subrayando la intensidad con la que se llenan las aulas y talleres cada día.
Además, destacó la solidez del proyecto, que acumula ya varias décadas de funcionamiento continuo. “Esto tiene más de 40 años de vigencia y realmente es una de las mejores ideas que ha habido encima de la mesa desde el punto de vista institucional”, afirmó, apuntando que la iniciativa ha demostrado su utilidad y su capacidad para adaptarse a las nuevas generaciones de personas mayores.
Mucho más que clases: un espacio contra la soledad
Más allá de la oferta de cursos, talleres y actividades, Imbroda quiso remarcar que las Aulas Culturales cumplen una función social clave. “Dar cobertura y salida en todo aspecto a una serie de personas que están a lo mejor en una determinada edad y que vienen, bueno, pues para aprender, para adquirir algún conocimiento o simplemente para estar con los amigos y amigas en un ambiente agradable”, resumió.
El presidente incidió en que este recurso no es solo un lugar donde formarse, sino también un espacio para combatir la soledad y reforzar los lazos personales. “Aquí no solo se aprende pintura, manualidades o música; aquí se comparte la vida”, subrayó, destacando la importancia de mantener a las personas mayores activas, acompañadas y vinculadas al día a día de la ciudad.
Según explicó, esa mezcla entre aprendizaje, ocio y convivencia es uno de los factores que explican el éxito del programa y la alta participación que registra curso tras curso.
Un Belén de paz para una ciudad diversa
El Belén, instalado en uno de los espacios principales del centro. Imbroda quiso detenerse en el simbolismo de esta representación navideña: “Vamos a inaugurar el Belén, que como ustedes saben es un Belén de paz, es un Belén de una ciudad llena de paz y es un Belén que además determina la paz, el cariño, la amistad, la solidaridad entre todas las culturas que conforman Melilla”, destacó.
El presidente ligó la escena del Nacimiento con la realidad de una ciudad diversa y acostumbrada a la convivencia entre comunidades. En su intervención, insistió en que este Belén es también un reflejo de esa Melilla plural que se reconoce en valores compartidos como la paz, el respeto y la solidaridad.
Para quienes acuden a diario a las Aulas Culturales, el Belén será, durante las próximas semanas, un punto de encuentro y un recordatorio visual de esos principios, en torno al cual se articularán parte de las actividades navideñas preparadas por el centro.
Una fiesta cristiana que abraza a todos los melillenses
Imbroda reconoció abiertamente el carácter cristiano de la Navidad, pero remarcó que en Melilla esta celebración se vive de manera compartida por el conjunto de la ciudadanía. “Es evidentemente una fiesta eminentemente navideña cristiana pero que se traslada a todo lo que es el colectivo de melienses en un abrazo grande de paz y de bienestar y solidaridad”, afirmó.
En este sentido, defendió que la Navidad, tal y como se celebra en la ciudad, se ha convertido en un espacio de encuentro que trasciende las creencias personales y que se apoya sobre “un gran abrazo” de convivencia. “Es una fiesta muy bonita, como todas las fiestas en las cuales nos basamos en la paz y la solidaridad”, añadió, enlazando el espíritu navideño con la idea de una Melilla cohesionada.
El misterio de Belén, “inaugurado hace más de 2.000 años”
Con su tono cercano y alguna pincelada de humor, el presidente también quiso hacer una reflexión sobre el origen de la celebración. “Así que vamos a inaugurar de alguna manera el Belén, aunque el Belén, como ustedes saben, está inaugurado hace más de 2.000 años en Belén, pero, en fin, vamos a ver la representación de aquel misterio”, comentó, provocando sonrisas entre los asistentes.
Esa alusión al “misterio” del Nacimiento sirvió para recordar que lo que se inaugura en las Aulas Culturales no es solo un elemento decorativo, sino la recreación de un relato que forma parte de la tradición cristiana y que se ha transmitido de generación en generación. En este caso, además, se hace desde un espacio donde muchas personas mayores encuentran también la oportunidad de revivir recuerdos y emociones vinculadas a sus propias Navidades de infancia.
Programación navideña y reconocimiento a las personas mayores
La consejera de Cultura, Fadela Mohatar, acompañó en todo momento al presidente y al equipo de las Aulas Culturales, respaldando con su presencia la importancia que el Gobierno de la Ciudad otorga a este programa. Bajo su departamento recae la gestión de las Aulas, que se han consolidado como uno de los pilares de la política social y cultural dirigida a la Tercera Edad.
Durante la tarde, el ambiente fue plenamente festivo: usuarios, familiares y profesorado se reunieron en torno al Belén, que a partir de ahora se convierte en el eje de la programación navideña del centro, con talleres especiales, actuaciones, encuentros y momentos de convivencia diseñados específicamente para las personas mayores.
La referencia a los más de mil matriculados y a las más de 30 disciplinas que se imparten es, en realidad, una reivindicación de la Tercera Edad como etapa activa, creativa y plenamente integrada en el día a día de Melilla.
La Navidad en las Aulas Culturales arranca, así, con un Belén que, en palabras del presidente, simboliza “paz, cariño, amistad y solidaridad entre todas las culturas que conforman Melilla”. A partir de este martes, ese pequeño rincón decorado con figuras y luces será también un espacio donde quienes ya han recorrido buena parte del camino de la vida puedan seguir aprendiendo, compartiendo y celebrando juntos el tiempo de Navidad.







