La matriculación de vehículos en Melilla continúa en descenso, según reflejan los últimos datos publicados por el Instituto de Estudios de Automoción (IEA), basados en cifras oficiales de la Dirección General de Tráfico (DGT). Durante el mes de noviembre, en la ciudad se matricularon tan solo 22 turismos y todoterrenos, frente a las 37 unidades del mismo mes en 2024, lo que representa una caída interanual del 40,5%.
Este nuevo retroceso consolida una tendencia negativa que comenzó tras el repunte registrado en septiembre, cuando las ventas se dispararon brevemente. Como ya informó El Faro de Melilla en aquel momento, el mercado entró en una fase de estabilización tras ese impulso, aunque los datos actuales revelan que la caída está siendo más profunda y sostenida de lo esperado.
En el acumulado de los once primeros meses del año, Melilla contabiliza un total de 329 matriculaciones, lo que supone una bajada del 7,6% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se habían registrado 356 vehículos nuevos.
Mientras Melilla encadena varios meses de caídas, el mercado automovilístico en el conjunto del país se comporta de manera muy diferente. Según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), noviembre cerró en positivo y consolida una tendencia de crecimiento que supera ya los niveles previos a la pandemia.
Félix García, director de comunicación de ANFAC, explicó que “el mercado es robusto. Noviembre también crece a doble dígito y en niveles parejos al mismo mes de 2019. En el acumulado del año ya superamos los datos de 2024 y, si diciembre no sufre ningún parón, se alcanzarán entre 1,14 y 1,15 millones de turismos vendidos”. García subrayó que contar con un mercado doméstico fuerte es clave para la competitividad industrial.
También desde FACONAUTO, Raúl Morales valoró positivamente el comportamiento comercial del sector. “Los concesionarios están sabiendo movilizar la demanda”, señaló, atribuyendo parte del buen momento al efecto del Plan MOVES III, que incentiva la compra de vehículos electrificados. Morales advirtió, sin embargo, que el agotamiento del presupuesto en algunas comunidades está generando incertidumbre.
En este sentido, Tania Puche, directora de comunicación de GANVAM, recordó que el mercado nacional acumula 15 meses seguidos de crecimiento, impulsado por las ayudas públicas y la entrada de marcas con precios competitivos. Según explicó, los vehículos electrificados ya representan más del 20% de las matriculaciones a nivel nacional.
En Melilla, sin embargo, estas cifras no se reproducen. Ni las matriculaciones eléctricas ni los efectos del Plan MOVES parecen haber logrado dinamizar el mercado local. A diferencia de otras comunidades, en la ciudad autónoma la penetración del vehículo electrificado sigue siendo residual y no se han implementado medidas específicas que refuercen las ayudas estatales.
Además, desde el sector se apunta a otros factores que podrían estar lastrando las matriculaciones, como la limitación del stock disponible, los costes logísticos o una menor capacidad adquisitiva del comprador local, en comparación con otras regiones.
A ello se suma la ausencia de planes de renovación del parque móvil diseñados específicamente para las condiciones de insularidad y extrapeninsularidad, como las que afectan a Melilla. La presentación esta semana del Plan España Auto 2030, impulsado por ANFAC en colaboración con el Gobierno, podría marcar una nueva estrategia para el sector, pero su aplicación práctica en territorios como Melilla está aún por definirse.
Con diciembre ya en marcha, el sector local encara el cierre del año con cautela. La continuidad del Plan MOVES hasta el 31 de diciembre y la bonificación fiscal del 15% en el IRPF para la compra de vehículos nuevos podrían generar un repunte puntual de última hora, aunque las cifras acumuladas dificultan que el ejercicio 2025 cierre en positivo.
En ausencia de un cambio de tendencia significativo, todo apunta a que el año concluirá con una contracción en las ventas de turismos y todoterrenos en Melilla, en una evolución que contrasta con el comportamiento dinámico del conjunto del mercado español.








