La Asociación de Diabetes de Melilla, Adimel ha presentado oficialmente 'La Colmena' , una nueva iniciativa destinada a crear un espacio de encuentro, apoyo y formación para menores y jóvenes vinculados a la diabetes.
Bajo un concepto renovado, con identidad propia y una fuerte carga simbólica, este proyecto supone un paso adelante en la forma en que la ciudad entiende la convivencia con la enfermedad y en cómo los jóvenes pueden afrontar de manera activa y acompañada su día a día.
"Un nuevo nombre. Un nuevo concepto. Una nueva forma de vivir y entender la diabetes", es el mensaje con el que Adimel ha dado la bienvenida a este proyecto, concebido para que cada miembro se sienta parte de un colectivo unido y sólido, igual que ocurre en una colmena.
El grupo está dirigido a jóvenes con diabetes, pero también a menores sin diabetes que participan en actividades, familiares como hermanos o primos, y , en general, a cualquier joven menor de 30 años vinculado a la asociación.
"El objetivo es que todos encuentren su lugar. Porque en una colmena cada abeja importa, cada una aporta y ninguna está sola", señala la organización.
El Faro de Melilla ha hablado con el vicepresidente de Adimel, David Torices, quien ha explicado en detalle el origen, el propósito y el futuro de esta iniciativa que pretende cambiar la manera en la que muchos jóvenes melillenses conviven con su enfermedad.
Un proyecto nacido tras talleres piloto
Torices explica que 'La Colmena' surge como resultado de varios talleres que Adimel puso en marcha recientemente como prueba piloto. Estaban destinados a menores y jóvenes con diabetes divididos por franjas de edad: de 8 a 12 años, de 12 a 14 y de 14 a 17. El objetivo principal era fomentar encuentro entre iguales, compartir experiencias y fortalecer su seguridad personal.
"Queríamos que tuvieran un espacio donde hablar entre comunes, donde pudieran resaltar las muchas cosas que hacen bien y las dudas que les genera su día a día", señala.
Esos encuentros, explica, han permitido detectar necesidades reales entre los adolescentes, que van desde resolver inseguridades hasta aprender a verbalizar emociones o normalizar episodios típicos de la convivencia con la diabetes.
Pero uno de los pilares del proyecto es el empoderamiento del paciente joven, algo que David Torices considera fundamental. "Necesitan sentirse fortalecidos y con herramientas suficientes y con herramientas suficientes para ver que pueden convivir perfectamente con su enfermedad", afirma.
El simbolismo de la colmena
El concepto de 'La Colmena' no es casual. Detrás de la idea está el educador terapéutico de Adimel, Mohamed Abdelkader, quien propuso el nombre jugando con el acrónimo del "colectivo de menores de Adimel". La metáfora se consolidó porque, según Torices, representa perfectamente lo que desean construir.
"Una colmena funciona porque todas las abejas trabajan de manera sincronizada, coordinada y con una lealtad absoluta. Eso es lo que buscamos: un espacio donde los jóvenes se sientan acompañados, unidos y parte de algo que les protege", explica.
Además, la simbología ha generado un interesante contraste irónico: la miel, asociada al dulce, podría parecer contradictoria en un colectivo que trabaja por la salud en la diabetes. Pero desde Adimel lo interpretan como un recordatorio de que lo simbólico también puede enseñar. "En una colmena todos tienen una función, y eso mismo queremos que ocurra entre nuestros chicos", añade,
Por ahora, 'La Colmena' ha comenzado su andadura con talleres centrados en la identificación de sensaciones, emociones, hábitos y rutinas. Los jóvenes están empezando a conocerse entre ellos, a confiar y a compartir experiencias que, en muchos casos, solo pueden ser entendidas por quienes viven o conviven con la diabetes.
"Se están abriendo, están ganando confianza. Y a partir de ahí podremos avanzar hacia actividades multidisciplinares", explica Torices.
Adimel quiere que 'La Colmena' se convierta en un colectivo con múltiples propuestas: deporte, charlas, juegos, salidas, formación práctica y actividades de convivencia.
El objetivo final es que estos jóvenes se identifiquen plenamente con la asociación, tanto que se conviertan en el relevo natural de Adimel en el futuro.
"Queremos que se sientan partícipes", afirma el vicepresidente.
Aumento de casos en menores
Sobre la incidencia de diabetes en edades tempranas, Torices confirma que se están detectando casos con frecuencia preocupante. "Nuestra educadora, Hanna, está yendo dos o tres veces por semana al hospital", explica. En las últimas semanas, Adimel ha acompañado a las familias de un niño de ocho años y de una joven de veinte, entre otros casos recientes.
"Es algo recurrente, por desgracia", lamenta. Y subraya la importancia de que las familias afectadas encuentren ayuda desde el primer momento.
"Cuando llega el debut se te viene el mundo encima, sobre todo como padres, pero también para los chicos. Por eso queremos estar muy cerca, para darles información, apoyo y herramientas que les permitan llevar su nueva realidad de la mejor manera posible".
En definitiva, 'La Colmena' pretende consolidarse como un refugio, un punto de apoyo y un motor de energía positiva para todos esos menores y jóvenes que forman parte de Adimel. Una comunidad que aprende junta, que comparte y que crece como lo hacen las abejas: unidas, organizadas y siempre acompañadas.








