La Asociación de Celíacos de Melilla (ACEME) ha hecho público un llamamiento a los empresarios hosteleros que participan en la feria de la ciudad para que incluyan opciones de comida sin gluten en sus menús. La petición se produce ante la ausencia total de alternativas seguras para personas celíacas en la edición de 2025, lo que limita su participación en una de las principales celebraciones populares del año.
Desde la asociación recuerdan que en años anteriores, aunque la oferta no era muy amplia, sí existían casetas que ofrecían platos aptos para este colectivo, lo que permitía a sus miembros integrarse plenamente en el ambiente festivo. Sin embargo, según advierten, este año la situación ha empeorado. “Los celíacos, si quieren disfrutar de los festejos patronales, tendrán que limitarse a subirse a los cacharritos y poco más. Las comidas, cenas y cualquier celebración en la que haya comida les estarán vetadas”, alertan desde ACEME.
Ante esta situación, la entidad ha puesto en marcha una iniciativa de asesoramiento gratuito dirigida a las casetas que deseen incorporar opciones sin gluten. “Les ofrecemos asesoramiento para que puedan hacer su apuesta ‘sin gluten’. Esta asociación se presta, de forma desinteresada, a formar a gente de cocina, camareros y propietarios de las casetas para que puedan dar un servicio seguro para los celíacos de Melilla”, explican en su comunicado.
ACEME pone a disposición de los interesados varios números de contacto y se muestra dispuesta a colaborar activamente con quienes quieran sumarse a esta propuesta. Además de su carácter solidario, insisten en que puede suponer una oportunidad de negocio rentable. “El celíaco, por lo general, atrae mucha más clientela porque siempre va acompañado de un grupo numeroso que acude donde él puede cenar o comer”, destacan.
No es la primera vez que la asociación advierte sobre las dificultades que enfrenta este colectivo durante la feria. En 2023, la única caseta que ofrecía menús sin gluten fue la de los Costaleros, como recogió entonces El Faro de Melilla, consolidándose como la única opción segura para celíacos en todo el recinto. Este año, ni siquiera esa alternativa parece estar disponible.
La presidenta de ACEME, Marisa Santamaría, firma el escrito en el que también agradece la sensibilidad que en general han mostrado los melillenses con las personas celíacas. “Realmente, con una mínima inversión y siguiendo las directrices de ACEME puede ofrecerse un servicio muy interesante a un colectivo con serias dificultades para llevar una vida social normalizada… además de hacer un buen negocio”, concluye.
La Feria de Melilla, uno de los eventos más esperados del calendario festivo local, podría convertirse así en un espacio más inclusivo si se atiende esta llamada. Desde ACEME confían en que los hosteleros respondan positivamente y contribuyan a que todos los ciudadanos, sin excepción, puedan disfrutar de estas fiestas.








