El Instituto Armado intervino un total de 8.231 cajetillas que iban a ser introducidas en la península.
La Guardia Civil ha intervenido en Melilla 8.231 cajetillas de tabaco de contrabando en el primer trimestre de 2013, una cifra que supone un incremento del 440% con respecto al mismo periodo del año anterior.
Según informó ayer el Instituto Armado en una nota, el tabaco intervenido era en su gran mayoría de procedencia y comercialización argelina. Asimismo, explican que su destino, una vez introducido en Melilla, es pasarlo de forma oculta y por distintos procedimientos a la península.
Entre los métodos más usuales en para intentar enviar tabaco de contrabando a la península está la utilización del servicio postal de Correos u otras agencias de paquetería.
Las inspecciones llevadas a cabo por el Servicio de Aduana para evitar este contrabando se realizaron el año pasado en el servicio de paquetería de Correos, así como en los controles fronterizos terrestres, el puerto y el aeropuerto de la ciudad, según informó la Guardia Civil en su nota de prensa.
El Instituto Armado apunta que el tabaco se envía envuelto entre ropa y otros enseres; en el interior de equipajes de mano que portan los viajeros tanto en vía marítima como aérea o también en dobles fondos de vehículos, entre efectos personales o dentro de objetos de decoración y muebles.
La gran diferencia de precio entre el origen de la mercancía y su destino final es la razón de esta actividad ilegal, ya que en Marruecos se puede adquirir el cartón (10 cajetillas) a diez euros y luego venderse en la península a 50 euros.







