La formación política Nueva Melilla ha denunciado las desigualdades sociales y económicas que, a su juicio, afectan a distintos barrios de la ciudad y ha reclamado la puesta en marcha de medidas estructurales para combatir la pobreza, el desempleo y la exclusión social.
Este partido se ha basado en los últimos informes de Cáritas, la Fundación Foessa y el Atlas de Renta del INE; los cuales, según dijeron, reflejan una "realidad vergonzosa" que los melillenses en situación de vulnerabilidad y los "barrios discriminados" de nuestra ciudad lleva décadas sufriendo.
"Melilla está rota en dos realidades irreconciliables y así lo constatan las cifras de la vergüenza: El 45,9 % de los ciudadanos se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social (la tasa más alta de España), la pobreza infantil escala hasta un insostenible 56,9 %. El desempleo juvenil golpea al 80,18 % de los menores de 25 años".
Nueva Melilla ha afirmado que esta "precariedad estructural" no se reparte de forma equitativa, sino que tal y como lamentaron, se ceba con las barriadas de los distritos V y VI (Las Palmeras, Reina Regente, Cabrerizas, Tiro Nacional), "habitadas exclusivamente por melillenses rifeños", subrayaron.
Para la formación, los datos de exclusión social constatan las "dos Melillas" y tumban el mito de la convivencia.
"Varias generaciones de melillenses de los barrios discriminados han nacido y nacen con sus oportunidades hipotecadas debido a la histórica discriminación, al fracaso escolar crónico y la falta de infraestructuras educativas de 0 a 3 años. No se puede seguir hablando de una convivencia modélica cuando la geografía y el origen marcan una brecha social tan profunda respecto al centro y el Paseo Marítimo".
Y es que Nueva Melilla ha asegurado que la "falacia del relato de la convivencia” agrava el sufrimiento que padecen miles de familias melillenses, ya que según afirmaron, ello sólo contribuye a ocultar una realidad de precariedad, al tiempo que impide abordar la actual situación de emergencia humanitaria y social.
Por ello, la formación ha denunciado la "responsabilidad compartida" entre el Gobierno central y el autonómico, "atrapados en un cruce de culpas partidistas" mientras las familias quedan "desamparadas".
"Es inadmisible que un Presupuesto mastodóntico que supera los 421 millones de euros anuales solo sirva para asegurar el bienestar y lucimiento de sólo una parte de la población".
Por todo ello, Nueva Melilla exige la puesta en marcha de "soluciones estructurales inmediatas": una auditoría del gasto público, un plan real de vivienda social que acabe con la segregación, escuelas infantiles de gestión 100 % pública en los barrios discriminados y la desburocratización de las ayudas de emergencia.
"¡Basta de parches temporales! No habrá convivencia que celebrar mientras la mitad de Melilla siga condenada al abandono. La cohesión social y la convivencia pasan, indefectiblemente, por una prosperidad y una dignidad compartidas".








