Los diez paneles de Cándido Lobera lucen ya una nueva exposición al aire libre; el 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se sitúa en el centro, con la muestra “El cuento que te cuenta”. La propuesta, creada por Guiomar de los Planes, aborda la capacidad del lenguaje para alterar la percepción de la violencia. En los carteles, pueden leerse justificaciones muy normalizadas que los agresores emplean contra las víctimas.
Los celos como amor, el control como protección o la humillación como broma; la línea es muy fina según el uso que se le dé a las palabras. Los enunciados van acompañados de imágenes con objetos domésticos cotidianos que revelan la realidad que está tratando de ocultarse. La viceconsejera de Igualdad y Mujer, Fadwa Abelhadj, ha asistido a la inauguración en presencia de algunos compañeros parlamentarios y del Gobierno local.
El 25 de noviembre, “nos detenemos a reflexionar y sobre todo a recordar que la violencia contra las mujeres sigue siendo una triste realidad que requiere una respuesta más fuerte, más constante y más coordinada, porque desgraciadamente seguimos sumando víctimas mortales día tras día”. En 2026, son 44 mujeres asesinadas, 1.385 desde que se recogen datos en 2003. La viceconsejera ha insistido en que la tragedia implica al entorno, que queda devastado de por vida.
“Es una realidad que no podemos normalizar, porque detrás de cada manifestación de violencia hay una mujer cuyos derechos, cuya libertad y cuya dignidad están siendo vulnerados”. Para ella, el compromiso debe ser compartido entre las instituciones y la sociedad en su conjunto. Prevención, educación y sensibilización son claves para reconocer conductas que se han confundido erróneamente con amor, preocupación o protección.
“No todo lo que parece amor lo es y no todo lo que se justifica como preocupación es una muestra de cuidado”. Volviendo a la exposición, detrás de actitudes “cotidianas” y sutiles, puede haber comportamientos que perpetúan la violencia hacia las mujeres, que merman su libertad y autonomía. Los paneles invitan a reflexionar sobre qué hay detrás de ciertos relatos, de esos “cuentos” que terminan a veces distorsionando la visión sobre la realidad.
Cuentos que cuentan los maltratadores a las víctimas, porque el lenguaje es poderoso, y no siempre se utiliza con buenos fines. “Lo hace porque me quiere, se preocupa por mí o son cosas de pareja” son algunos ejemplos mencionados por Abelhadj. El aislamiento, las sobreexplicaciones, la actitud más complaciente que esconden miedo. O la culpa, porque los sentimientos no siempre se identifican con facilidad.
Saber detectar las señales permite actuar a tiempo; para la viceconsejera de Igualdad y Mujer, es hora de cuestionar los cuentos que nos cuentan, de dejar de justificar lo injustificable y de empezar a llamar a las cosas por su nombre. La exposición es gratuita y está abierta a la ciudadanía en la calle céntrica. “Hemos querido un año más que nuestra campaña ocupe un espacio abierto, accesible y visible a toda la ciudadanía”.
El objetivo es sensibilizar y concienciar a la ciudadanía. Asimismo, transmitir un mensaje de apoyo a las mujeres que puedan estar atravesando una situación de violencia. “Que sepan que no están solas, que no tienen que afrontar esta situación en silencio y que pedir ayuda es un paso importante”, ha incidido. En Melilla, hay profesionales y recursos específicos para escuchar, orientar, proteger y acompañar a las víctimas.
Si hay quienes, tras pasarse por la muestra, cuestionan los enunciados y se llevan una reflexión propia, la meta se dará por alcanzada. Fadwa Abelhadj ha manifestado el compromiso firme del Gobierno de Melilla en la erradicación de las violencias machistas y en la defensa de los derechos y libertades de las mujeres.
“Me gustaría terminar la presentación dirigiéndome directamente a todas las mujeres melillenses, porque el cuento que te cuentan no tiene nada que ver con tu realidad. Ahora cuentas tú, ahora cuenta con nosotros”. Con esta campaña visual y amena, la Ciudad Autónoma se planta contra la violencia hacia la mujer y dice “colorín colorado” a esta lacra. Porque no hay que normalizar mensajes que enmascaran la violencia.








