Melilla cuenta con un hospital de campaña preparado para responder ante situaciones de emergencia con múltiples víctimas. Ocho módulos, cerca de 500 metros cuadrados y diferentes espacios para atender a pacientes en función de la gravedad de sus lesiones. Una infraestructura que llevaba alrededor de seis años almacenada y que ahora el Área Sanitaria quiere incorporar de forma habitual a los planes de prevención y respuesta ante posibles catástrofes.
El director gerente del Área Sanitaria de Melilla, Alberto Romero, presentó este lunes las instalaciones y explicó su funcionamiento durante un recorrido por el dispositivo, situado en el parking de Urgencias del Hospital Universitario. La estructura se adquirió durante la pandemia de covid-19 ante la posibilidad de que aumentara considerablemente la presión asistencial. Sin embargo, desde entonces no se había vuelto a montar.
Con la llegada del actual equipo de dirección surgió la necesidad de comprobar en qué condiciones se encontraba el material y buscarle una ubicación adecuada. Por eso, uno de los objetivos es que el hospital de campaña se monte todos los años. No solo para revisar que los equipos funcionan, sino también para que los profesionales sanitarios conozcan las instalaciones y sepan cómo utilizarlas si llega el momento.
La infraestructura está compuesta por ocho módulos que ocupan alrededor de 500 metros cuadrados y dispone también de ocho aseos con duchas exteriores. Cada espacio puede adaptarse a diferentes necesidades, desde puestos de triaje y curas hasta zonas de hospitalización.
Además, cuenta con un módulo específico para procesos de descontaminación y otro equipado con filtros HEPA, pensado para atender situaciones relacionadas con infecciones complejas o pacientes críticos.
Respuesta en 12 horas
Una de las principales ventajas de este hospital de campaña es la rapidez con la que puede ponerse en funcionamiento. Según explicó el director gerente, el montaje completo podría realizarse en unas 12 horas, incluidos los trabajos de conexión de los sistemas de climatización y electricidad.
"Que tengamos ya como una estimación de que en 12 horas se monte todo un hospital que podría estar en funcionamiento nos da una capacidad de respuesta muy rápida", destacó.
El dispositivo está preparado con aire acondicionado, climatización y suministro eléctrico. No obstante, todavía es necesario completar su dotación con material sanitario, como camillas y carros de parada, para que pueda funcionar a pleno rendimiento.
La previsión es que pueda atender hasta 80 pacientes ingresados en camillas pendientes de hospitalización. El número de usuarios atendidos podría ser mucho mayor si se trata de un circuito de triaje, donde se realiza una primera valoración y se deriva a cada persona según sus necesidades.
El hospital universitario seguirá siendo el principal recurso asistencial, pero esta infraestructura permite ampliar los espacios disponibles y organizar mejor la atención. Su proximidad al centro hospitalario facilita, además, el traslado de pacientes críticos para realizar pruebas radiológicas, analíticas o recibir otros tratamientos.
Romero puso como ejemplo para su uso accidentes de grandes dimensiones, como los marítimos o aéreos, así como terremotos y otras catástrofes con múltiples víctimas. También recordó que el dispositivo podría utilizarse ante situaciones de presión migratoria o un aumento repentino de las atenciones en la frontera.
De hecho, los módulos pueden trasladarse a otros puntos de la ciudad. "Es un dispositivo vivo y móvil por lo que se puede poner en el lugar donde más se necesite", explicó.
Coordinación
Otro de los objetivos es integrar esta infraestructura en los dispositivos de coordinación de emergencias. Para ello, el Área Sanitaria quiere trabajar conjuntamente con el 061, el 112, Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Los distintos organismos participan habitualmente en simulacros y ejercicios para mejorar la respuesta ante situaciones excepcionales. La intención es que también conozcan sobre el terreno las posibilidades que ofrece este hospital de campaña y sepan cómo incorporarlo a sus intervenciones.
Asimismo, se pretende incluirlo en el Platerme, el plan de la Ciudad Autónoma que coordina a las diferentes instituciones ante una catástrofe.
Romero insistió en la importancia de mantener la rutina de montaje. Algunos de los profesionales que participaron en la instalación hace años ya se han jubilado, por lo que considera necesario transmitir esos conocimientos a las nuevas generaciones.
Pruebas
El hospital de campaña ha permanecido instalado desde finales de septiembre. Durante este tiempo, el equipo ha comprobado el estado de los materiales, el funcionamiento de la climatización y la resistencia de los anclajes ante las condiciones meteorológicas.
También se ha trabajado en identificar las posibilidades de cada módulo. La intención es que, una vez almacenados en sus correspondientes cajas de madera, quede registrado para qué puede utilizarse cada uno.
El director gerente anunció que los módulos instalados junto al hospital se desmontarían este lunes para recuperar las plazas de aparcamiento de Urgencias, una demanda de los ciudadanos. Los tres restantes se probarán en la zona posterior, donde interfieren menos en el tráfico.
"Me parece muy importante la memoria colectiva", afirmó Romero. El objetivo es que, si dentro de unos años se produce una catástrofe, la ciudadanía y los propios servicios de emergencia recuerden que Melilla dispone de esta infraestructura y que puede ponerse en marcha cuando más se necesite.









