El presidente de la Ciudad Autónoma y líder del PP de Melilla, Juan José Imbroda, expresa su confianza en que el PSOE acepte el resultado de las elecciones generales si el Partido Popular logra los votos suficientes para formar gobierno. “Si son realmente demócratas, espero que cuando terminen las elecciones se acepte el resultado”, afirmó a preguntas de los periodistas tras un acto de emprendimiento organizado por Desarrollo Local de la Consejería de Economía.
Imbroda insistió en que debe imponerse la aritmética parlamentaria. “La mitad más uno. El que haya ganado ha ganado y se ha acabado”, subrayó. A su juicio, sería “tremendo” que quien pierda unas elecciones lance a la gente a la calle.
El dirigente popular distinguió entre las críticas que los socialistas puedan hacer en los medios y la posibilidad de que se produzcan desórdenes públicos “de la magnitud que está ocurriendo ahora”. Recordó que a Isabel Díaz Ayuso ya le advirtieron en un debate de que “van a arder las calles”, y sostuvo que eso ya está pasando.
En su opinión, son “los argumentos de la extrema izquierda” para la campaña, al servicio de un Pedro Sánchez que “está rendido” y “no sabe dónde pescar”. Aun así, confía en que la quema de contenedores y vehículos quede circunscrita a la campaña y que, cuando esta termine, hablen los votos.
Preguntado por la violencia en las calles de varias ciudades españolas, el presidente melillense aseguró que no le preocupa que pueda reproducirse en Melilla. Lo que le inquieta de la ciudad, explicó, es “un vecino hostil” y un Gobierno de España sin respuesta adecuada a esa hostilidad. También aludió a Ceuta, que, como señaló el lunes su presidente, Juan Vivas, sigue “sin una solución encima de la mesa”.
Sin embargo, admitió que los disturbios sí le preocupan a escala nacional y europea. Calificó de inadmisible lo sucedido en Barcelona, los incidentes del lunes en Bilbao y la acampada de la Puerta del Sol, en Madrid. “No tiene nombre”, repitió.
Imbroda acusó a la extrema izquierda de actuar “en connivencia con el partido del señor Sánchez” y atribuyó al presidente del Gobierno “el 98%” de la culpa por sus socios, por “jalear” estas protestas y por permitirlas. Según su análisis, Sánchez y el PSOE “no tienen nada que hacer” sin “una crispación, una polarización importante”, y buscan sacar partido a río revuelto.
El líder popular vinculó además el malestar a dos decretos de vivienda que, en su opinión, “han engañado a todos los españoles”, y añadió que “ahora estamos recogiendo los frutos”. También criticó la salida del delegado del Gobierno en Madrid, al que tildó de “sectario total de Sánchez”.
Por último, defendió a los agentes de la Policía Nacional desplegados en los altercados, a quienes describió como “gente trabajadora” que puede resultar herida. “¿No estamos en democracia? ¿No estamos en libertad?”, se preguntó, antes de recordar lo mucho que se luchó por las libertades en torno a 1978. A su juicio, estos episodios persiguen “romper la convivencia”.








