La candidata del PSOE de Melilla al Senado, Lucía Rubio, ha advertido este lunes de que un Gobierno de PP y Vox supondría “un riesgo para las pensiones, para la sanidad pública y para derechos y libertades que han costado décadas conquistar”. En un comunicado, ha sostenido que el modelo de ambas formaciones “pasa por recortar las pensiones, bajar los sueldos y privatizar la sanidad”.
Para Rubio, en las próximas elecciones la ciudadanía tendrá que decidir entre “seguir avanzando 4 años más o retroceder 50 años en el tiempo”.
La candidata ha recordado que la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, afirmó que el sistema de pensiones “va a petar”, y ha citado la propuesta del responsable económico de Vox, José María Figaredo, de avanzar hacia un modelo mixto. También ha aludido a los elogios de Feijóo al Gobierno argentino y a la intención de Vox, según Rubio, de copiar las medidas de Milei, a quien atribuye una rebaja de casi el 10% en las pensiones mínimas y del 40% en el salario mínimo.
“Primero siembran dudas sobre las pensiones públicas y después presentan los fondos privados como la solución”, ha criticado. La socialista defiende que la jubilación sea un derecho garantizado, también para quienes no han podido ahorrar, y reclama pensiones públicas suficientes y revalorizadas para proteger el poder adquisitivo.
En materia sanitaria, Rubio ha alertado del riesgo de que un Ejecutivo de PP y Vox profundice en la privatización. “La atención que recibe una persona no puede depender del dinero que tenga para contratar un seguro privado”, ha afirmado.
Para ilustrarlo, ha planteado qué supondría pagar 100 euros por cada visita al especialista o 30 euros por una radiografía, y ha señalado que una ambulancia medicalizada cuesta más de 600 euros y un tratamiento oncológico puede superar los 100.000. Muchas familias, ha añadido, no podrían asumir esos gastos, y “nadie debería tener que elegir entre cuidar su salud y llegar a fin de mes”.
En el terreno cultural, ha recordado las cancelaciones de espectáculos en municipios gobernados por PP y Vox, que llevaron a profesionales del sector a denunciar el regreso de la censura, y ha criticado una forma de gobernar que, según ella, cuestiona las políticas de igualdad y convierte la diversidad en un problema.
La candidata ha reivindicado los derechos de las mujeres y de las minorías, así como el respeto a la diversidad como condición fundamental de la convivencia en Melilla. “Los derechos de una mujer o de alguien que pertenece a una minoría no pueden convertirse en moneda de cambio para formar un Gobierno”, ha sostenido.
Por último, ha defendido que Melilla necesita “más oportunidades, mejores servicios públicos y seguridad para sus familias”, y ha asegurado que el PSOE trabajará para seguir ampliando derechos.








