El patrullero Tagomago, de la Armada, ha finalizado en los últimos días la misión de vigilancia y seguridad marítima que inició el pasado 6 de octubre en el mar de Alborán y en las aguas españolas próximas a Melilla. Así lo ha comunicado el Estado Mayor de la Defensa, según ha recogido El Confidencial Digital, que precisa que se trata de la segunda misión de este tipo que el buque completa a lo largo del mes, dentro de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión de las Fuerzas Armadas.
El organismo militar enmarca esta actividad en la protección permanente de los espacios marítimos españoles y subraya que este tipo de operaciones permite reafirmar la eficacia y el compromiso de las Fuerzas Armadas con esa tarea.
Según El Confidencial Digital, el Estado Mayor de la Defensa había reducido este tipo de comunicaciones desde el asalto fronterizo a Ceuta de finales de julio. La difusión de la misión del Tagomago llega después de que El País desvelara que buques de la Marina Real de Marruecos realizaron varias incursiones en aguas territoriales de Ceuta los días 30 y 31 de julio y en días posteriores.
Según ha ampliado El Faro de Ceuta con datos de El País, los buques marroquíes desconectaron el AIS, el sistema de identificación automática que transmite la posición, el rumbo y la velocidad de una embarcación, y no respondieron a los avisos lanzados por la Armada a través del canal 16, reservado a socorro, emergencia y seguridad.
Ante el silencio, los barcos españoles tuvieron que acercarse a los marroquíes para exigirles mediante señales visuales que abandonaran las aguas españolas. En una de esas maniobras, el patrullero Isla Pinto, cuyo destino habitual es Melilla y que había sido enviado a Ceuta como refuerzo, estuvo cerca de colisionar con una embarcación marroquí.
Defensa reforzó además su presencia con el buque de acción marítima Rayo y con las fragatas Santa María y Navarra, ambas con base en Rota. Las incursiones cesaron después de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, trasladara su protesta a su homólogo marroquí, Naser Burita, y tras una conversación entre altos mandos militares de ambos países a finales de la primera semana de agosto.
Ya en octubre, una patrullera marroquí permaneció en aguas de Ceuta, un episodio que, según fuentes de la Armada citadas por El Faro de Ceuta, respondió a una avería en su sistema de propulsión y fue interpretado como un hecho fortuito, sin carácter hostil.
Marruecos no reconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. En este contexto, y según subraya El Confidencial Digital, el Estado Mayor de la Defensa pone ahora el foco en la vigilancia marítima en torno a Melilla, con un Tagomago que suma ya dos misiones en octubre.








