El técnico del Melilla Ciudad del Deporte La Salle, Álex Gómez, se mostró “muy satisfecho” con el desarrollo de una pretemporada que toca a su final. No en vano, ya el próximo sábado las lasalianas afrontarán su primer compromiso liguero ante el Bosonit Unibasket.
Así pues, el granadino, en una entrevista realizada este lunes, comenzaba haciendo una valoración de este periodo preparatorio. “En líneas generales estamos contentos, porque hemos sido capaces de poder entrenar siempre con un buen número de jugadoras, gracias al equipo Nacional y al junior del club. El hecho de no tener a todas las jugadoras disponibles, porque están saliendo de lesión o porque estaban disputando torneos de 3x3 con la selección española como es el caso de Elena Moreno, te imposibilita estar todo lo bien que nos gustaría, pero felices con el grupo formado, cómo han trabajado y la disposición total de la cantera gracias a Mané Campaña y Cristina Rull para que el primer equipo pudiera entrenar y competir en las mejores condiciones”, explicó.
Sobre los amistosos, Álex Gómez incidía en que les sirvieron “para poder conocernos y construir en un ambiente competitivo real. El primer partido, aunque era precipitado porque apenas llevábamos cuatro sesiones, resultó muy importante para presentarnos ante nuestra ciudad. Ya después el viaje a Madrid fue muy importante, no pudimos ganar ningún encuentro, pero los rivales, de mucho nivel, nos llevaron al límite y nos pusieron en condiciones muy reales a lo que nos vamos a encontrar durante la temporada fuera de casa. Y por último contra el Unicaja, el equipo más allá de ganar o perder fue reconocible en lo que queremos ser durante la temporada”.
La calidad de la plantilla que la dirección deportiva del club ha confeccionado invita al optimismo y a soñar en grande, aunque el entrenador lasaliano rebaja la euforia y recalca que hay que tener los pies en el suelo en todo momento para alcanzar los objetivos marcados. “Desde el primer día que llegué aquí siempre he dicho lo mismo, queremos competir contra todos los equipos de competición, no nos escondemos en ese mensaje. Trabajamos diariamente para ser mejores cada día y poder ganar, sea cual sea el rival, el partido del fin de semana. Tenemos treinta retos por delante y queremos ganarlos todos. El plantel ilusiona, pero ahora hay que ponerse el mono de trabajo, tenemos que conectar a la afición con el equipo y tener hambre para conseguir las máximas victorias posibles”, subrayó.
Acerca del debut liguero del próximo sábado ante las riojanas del Bosonit Unibasket, Álex Gómez calificó al rival de “complicado”, recordando que la pasada temporada en casa les pusieron “las cosas muy difíciles hasta el final del choque” y en su cancha fueron “dominantes”. Así pues, “Logroño nos lo pondrá nada fácil, juega con una referencia interior pero luego siempre cuenta con cuatro jugadoras capaces de romper en 1x1 y ser verticales”. Por ello, considera que sus jugadoras deben ser ellas mismas, “controlar el rebote defensivo y cuidar el ritmo de partido para que en momentos no se vuelva descontrol y no recibir parciales por estar haciendo cosas que no deberíamos”, concluyó.








