La criminalidad registrada en Melilla se mantiene prácticamente estable en la primera mitad de 2026. La ciudad contabilizó 2.138 infracciones penales entre enero y junio, frente a las 2.141 del mismo periodo del año anterior, lo que supone un descenso de apenas el 0,1%. Es lo que muestra el balance del Ministerio del Interior, que revela cierta de estabilidad en el número total de delitos, aunque con diferencias según el tipo de infracción.
La criminalidad convencional aumentó un 0,5%, hasta los 1.857 expedientes, frente a los 1.847 registrados en los seis primeros meses de 2025. Este incremento queda compensado por la evolución de la cibercriminalidad, que descendió un 4,4%, al pasar de 294 a 281 infracciones.
Entre los hechos que más aumentan destaca la sustracción de vehículos, que prácticamente se duplicó durante el primer semestre. Melilla pasó de registrar 20 casos entre enero y junio de 2025 a contabilizar 38 en el mismo periodo de este año, un incremento del 90%. También experimentaron un crecimiento los casos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria (30%), al pasar de 30 a 39 casos. Se trata de uno de los principales incrementos porcentuales registrados dentro de la criminalidad convencional.
Los delitos contra la libertad sexual también subieron en términos globales. El balance contabiliza 18 infracciones frente a las 16 del primer semestre del año pasado, un 12,5% más. En este apartado, no obstante, las cifras presentan una evolución diferente según la tipología, puesto que las agresiones sexuales con penetración pasan de siete casos en 2025 a ninguno en los seis primeros meses de este año, mientras que el resto de delitos contra la libertad sexual aumenta de nueve a 18.
Los hurtos caen un 21%
En el lado contrario, uno de los descensos más destacados corresponde a los hurtos, que siguen siendo una de las categorías con mayor número de infracciones. Entre enero y junio se registraron 240 casos en Melilla, frente a los 304 del mismo periodo de 2025. Son 64 menos y representan una reducción del 21,1%.
También disminuyeron los robos con violencia e intimidación, que pasaron de 51 a 44, un 13,7% menos. Las apropiaciones con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones bajaron igualmente, aunque de forma más moderada, de 39 a 37 hechos, un 5,1%. Dentro de este último apartado aparece, sin embargo, una evolución diferente cuando se atiende exclusivamente a los robos en viviendas. Los registrados en domicilios aumentaron un 20%, de 20 a 24 situaciones.
El tráfico de drogas también experimentó un ligero descenso. El balance del Ministerio del Interior recoge 45 infracciones por este concepto hasta junio, frente a las 47 contabilizadas en el primer semestre de 2025, lo que supone una caída del 4,3%. En los seis primeros meses del año no se registró ningún homicidio doloso o asesinato consumado, al igual que ocurrió en el mismo periodo de 2025. En cuanto a los homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa, se contabilizó un caso en cada uno de los dos periodos comparados. Tampoco se registraron secuestros.
El denominado resto de criminalidad convencional, que engloba las infracciones que no aparecen recogidas en las principales categorías del balance, aumentó un 4,2%. En concreto, pasó de 1.339 expedientes en el primer semestre de 2025 a 1.395 durante los seis primeros meses de este año.
Menos ciberdelitos, aunque aumentan otras modalidades
La cibercriminalidad presenta en Melilla una evolución diferente a la registrada en la delincuencia convencional. En conjunto, los delitos cometidos a través de medios cibernéticos bajaron un 4,4%, desde las 294 infracciones del primer semestre de 2025 hasta las 281 de este año. La principal categoría, las estafas informáticas, explica buena parte de este descenso. Los casos pasaron de 226 a 193, lo que supone una reducción del 14,6%. En cambio, el resto de ciberdelitos aumentó. Este grupo pasó de 68 a 88 infracciones, un incremento del 29,4%.
La evolución de Melilla se produce en un contexto nacional también marcado por un incremento moderado de la criminalidad. En el conjunto de España se registraron en el primer semestre de 2026 un 0,5% más de infracciones penales que en el mismo periodo del año anterior.
El aumento estatal está relacionado, entre otros factores, con el crecimiento de los hechos contra la libertad sexual, que subieron un 4%; las agresiones sexuales con penetración, que aumentaron un 3,5%; los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, con un incremento del 10%, y el tráfico de drogas, que creció un 8,3%.
Frente a estas subidas, los principales delitos contra el patrimonio (robos, hurtos y sustracciones de vehículos) registraron conjuntamente un descenso del 3,6%. Estas infracciones representan el 40,3% de la criminalidad convencional. Los secuestros aumentaron un 17,5% en España, al pasar de 51 casos en el primer semestre del ejercicio pasado a 60 en el mismo periodo de este año. La cibercriminalidad, por su parte, alcanzó las 245.936 infracciones penales, el 20,2% del total nacional, con un incremento del 0,6% respecto al mismo periodo de 2025.
Según el balance del Ministerio del Interior, la tasa de criminalidad convencional se situó en España en 40,5 delitos por cada mil habitantes, mientras que la tasa de cibercriminalidad alcanzó los 10 delitos por cada millar de ciudadanos.








