El presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, defendió este domingo en Badalona (Barcelona) que España "necesita recuperar la protección de sus fronteras y el prestigio de su pasaporte". Lo hizo durante la clausura de un acto del PP catalán, junto al líder regional, Alejandro Fernández, y el alcalde de la citada ciudad, Xavier García Albiol.
Feijóo anunció una revisión de "cómo se concede la nacionalidad, cómo se mantiene la nacionalidad" y adelantó que el PP "acreditará" cómo puede perderse. En ese punto, defendió la retirada de la nacionalidad a personas condenadas por pertenecer a una banda criminal o armada, por asesinato o por agresión sexual reincidente. "Si a alguien le molesta... que me lo explique. Y si no me entiende, me da igual", zanjó, según la nota de prensa difundida por el partido.
El líder del PP reclamó una política migratoria "ordenada", abierta "a aquellos que quieran venir a trabajar, a cumplir las leyes, a tener los mismos derechos pero también los mismos deberes", y "cerrada a cal y canto" para quienes "vengan a saltarse la ley". Sostuvo que "un país con autoestima es exigente" tanto con quienes han nacido en España como con quienes llegan a vivir aquí. Denunció además que "el Gobierno ha abandonado a Ceuta a su suerte" y calificó de "terrible" que la ciudadanía perciba que, ante un problema, el Ejecutivo "le abandona". Recordó que mañana viajará a Ceuta junto al presidente del PPE, Manfred Weber, y agradeció el papel de la secretaria general del PPE, Dolors Montserrat, por llevar, según dijo, "la voz de Cataluña, la voz de Ceuta, la voz de España" al Parlamento Europeo.
En clave económica, Feijóo denunció un incremento de la recaudación de "180.000 millones de euros más" en cotizaciones e impuestos y un IPC que, según afirmó, supera el 4%, con subida en los alimentos frescos. Retó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "salga a la calle sin filtros, venga conmigo a la calle a ver si encontramos una familia normal que soporte todo esto". Reclamó también reformas estructurales para reducir los costes de producción y advirtió de que "no se puede gobernar cuatro años sin Presupuestos", porque "no hay política económica" si se gobierna "en el real decreto ley y en el chantaje de última hora".
Sobre seguridad, sostuvo que "las familias catalanas tienen derecho a vivir tranquilamente" y denunció que "el 40% de la okupación ilegal de viviendas de España está en Cataluña". Enumeró una lista de reclamaciones catalanas no atendidas, entre ellas la situación de Rodalies, el nivel educativo (que situó junto al de Ceuta y Melilla como el peor de España) y el desmantelamiento industrial en plantas como SEAT o Ascó.
Feijóo defendió el papel de Xavier García Albiol como modelo del proyecto del PP en Cataluña, al que atribuyó llegar "escuchando los problemas de la gente y resolviéndolos", y aseguró que Badalona demuestra que "no hay nada que impida" que su partido gobierne en la comunidad. También ironizó sobre la ausencia de José Luis Rodríguez Zapatero en la fiesta del PSC. El líder popular cerró su intervención reclamando "una ruptura democrática con la decadencia de Sánchez", frente a lo que definió como "un bluf" similar al del presidente catalán, Salvador Illa, y apostó por "hacer que trabajar merezca la pena" como eje de "un cambio real" para España.








