Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla denuncia un nuevo vertido ilegal, en este caso de material textil, en el cauce del Río de Oro en la Pista de Carros. El vado del camino que cruza el cauce “es un punto negro de vertidos ya señalado y denunciado públicamente muchas, demasiadas veces, pero nada cambia”, lamenta la entidad. Es una problemática que no termina de resolverse en la ciudad autónoma. Además de la ropa, se encuentra allí una moto acuática abandonada que todavía no ha sido retirada.
“Una muestra de la tranquilidad con la que actúan las personas incívicas en nuestra ciudad”. Aparentemente, la ropa fue depositada a plena luz del día, a la hora del almuerzo, por una furgoneta. Se desconoce su origen. Guelaya explica que “la ropa es uno de los residuos más peligrosos en el cauce de un río, pues en caso de riada, se empapa aumentando exponencialmente su peso, y tiende a dejarse arrastrar y acumularse en las infraestructuras que jalonan el río”.
Por ejemplo, en las columnas de los puentes, “provocando peligrosos taponamientos causantes de situaciones de riesgo”. Recuerdan, además, que es un material altamente inflamable que puede desencadenar incendios en el cauce del río. “Son estos vertidos de ropa, ruedas, plásticos o cartones los que se incendian periódicamente en la ciudad y más de una vez han supuesto un peligro para los domicilios cercanos”.
El riesgo no viene de la vegetación autóctona, aseguran, tras la postura adoptada por la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza. “Ahora que el consejero ha puesto en el punto de mira la vegetación autóctona del río como potencial peligro de incendio, tenemos que recordar que, desde Guelaya, ya hemos afirmado que el peligro principal siempre son los vertidos de basura”.
Para ellos, la crítica es doble: a la Ciudad Autónoma por no cumplir con lo pactado junto a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), acuerdo en el que se comprometía a limpiar la zona del río, y a las autoridades competentes por no perseguir lo suficiente a las personas que cometen estos actos incívicos. Hay, aproximadamente, una tonelada de ropa. Se va a organizar una partida general de limpieza para terminar la recogida.
Vecinos y miembros de la entidad han asumido la tarea: “Llevamos varios días sacando ropa, pero esto es inacabable”. Se han puesto en contacto con el Ejecutivo local y la Confederación “para ver si pueden tomar cartas en el asunto”, advirtiendo del peligro que suponen este tipo de vertidos ante posibles riadas. Se forman “balsas de baldomeras” por acumulaciones masivas de restos vegetales que tienen mucho poder de arrastre.
Por otro lado, esta situación pone en evidencia “un problema que tenemos, que es la sobreproducción de ropa”. Las prendas vertidas no son de mala calidad, pero no importa, porque la industria textil se mueve por el sistema de fast fashion, lo que la convierte en una de las más contaminantes del planeta.
Hace poco, estuvieron con el doctor e investigador Nicolás Olea, que puso sobre la mesa que buena parte de esa ropa que se desecha está hecha de poliéster, que viene del plástico reciclado. “Al final, el plástico que estamos reciclando lo estamos convirtiendo en ropa barata que termina tirada en el medioambiente. En ese aspecto, el sistema de reciclaje está siendo bastante deficitario”.
Con el sector de los electrodomésticos sucede igual. Guelaya comenta que, por la Ley de Residuos y Suelos Contaminados, las tiendas tienen la obligación de recoger y hacerse cargo de los “viejos” aparatos. Incluso cuando no se compra uno nuevo, las grandes superficies tienen ese deber. “Pero, aún así, en Melilla siguen apareciendo electrodomésticos por todo el cauce”. Son vertidos “de golpe”.
Estas circunstancias podrían rastrearse, pero “nadie se molesta aquí en Melilla”. Los puntos negros del río, como la Pista de Carros, lo son a causa de un par de vecinos, que tiran y acumulan basura a lo largo del año hasta que parecen vertederos. “Lo hemos denunciado por activa y por pasiva y no se hace nada”, pero la conclusión es que no se puede decir que la ciudad sea incívica, confirman. Inciden en la necesidad de perseguir estos delitos, porque ellos seguirán con su labor, pero de nada sirve si no se cortan de raíz.
En la entidad, están planteando la posibilidad de donar la ropa a ONGs que puedan darle una segunda vida para personas sin recursos o a protectoras de animales, por las mantas que se han encontrado. Para colaborar en la recogida del vertido, pueden contactar con Guelaya directamente o con @human_andfriends. Las prendas se están depositando en el punto de recogida de residuos más cercano, a la espera de que se les indique otro lugar donde dejarlas.








