El presidente del Consejo de la Unión Europea, Antonio Costa, ha alertado de que la inmigración se está utilizando como "una nueva forma de amenazar la integridad territorial" de los países europeos. Lo hizo durante su intervención en el Foro de Cerbobbio, cita anual de líderes y cargos políticos europeos celebrada en la localidad italiana, donde puso como ejemplos la presión migratoria sobre Ceuta y la frontera entre Polonia y Bielorrusia.
"Lo hemos visto en la frontera entre Polonia y Bielorrusia. Lo hemos visto ahora en la frontera entre Marruecos y la entrada de Ceuta", afirmó Costa, quien reclamó a la UE capacidad para "luchar contra esto". Para el dirigente socialista, la respuesta pasa por "tener buenos acuerdos con los países de origen, con los países de tránsito".
Costa aprovechó su intervención para reivindicar el papel de las instituciones multilaterales. Defendió que la Unión Europea está "firmemente comprometida con el sistema multilateral global, cuyo núcleo son las Naciones Unidas", y reclamó "modernizar las instituciones multilaterales para que puedan responder eficazmente a los desafíos de nuestro tiempo". En ese marco, recordó que la UE copatrocinará junto a Canadá y Kenia la cumbre Socios por el Multilateralismo, en el marco de la Asamblea General de la ONU.
Sin embargo, esta apuesta por reforzar los mecanismos multilaterales y los acuerdos diplomáticos con terceros países contrasta con las críticas de otros sectores del arco político europeo, que reclaman una respuesta más contundente y menos dependiente de negociaciones con los países de origen y tránsito.
Entre ellos, el eurodiputado de Rassemblement National Jordan Bardella, también presente en Cerbobbio, sostuvo que la UE atraviesa "un momento crítico" que exige "cambiarlo todo" para "garantizar que la UE sea capaz de protegerse en materia de inmigración". Bardella recordó que ya el pasado 31 de julio, en representación del eurogrupo Patriots, al que pertenece Vox, remitió una solicitud a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, para abordar "la protección de nuestras fronteras exteriores" y exigir "adoptar medidas ante la gravedad de la situación en Ceuta y Melilla".
Las palabras de Costa llegan en un momento en que la presión migratoria sobre las fronteras exteriores de España, y en particular sobre Ceuta, vuelve a situarse en el centro del debate europeo. Mientras Bruselas insiste en la vía de los acuerdos con países terceros y el refuerzo del multilateralismo, las voces más críticas dentro del propio Parlamento Europeo cuestionan si esa estrategia resulta suficiente ante episodios que consideran una amenaza directa a la soberanía de los Estados miembros.








