La caseta La Bendita ha estrenado este año su presencia en la Feria de Melilla con una propuesta pensada para un público diferente. La caseta se incorpora por primera vez al recinto ferial y lo hace con una idea de crear un espacio dirigido principalmente a jóvenes adultos, especialmente a quienes tienen entre 25 y 35 años.
La apuesta se nota desde la música. Frente a otras casetas más enfocadas al público adolescente, La Bendita ha adaptado sus sesiones a una generación que busca disfrutar de la Feria con otro ambiente. Un lugar para reunirse con amigos, tomar algo, bailar y alargar la noche.
Durante sus primeros días de actividad, la caseta ha contado con diferentes sesiones de DJ. Por su cabina han pasado Marouan, Sabroso, Solo Noise y Kike Rodríguez, nombres que han puesto la banda sonora a las tardes y noches de Feria y han ayudado a definir la personalidad de este nuevo espacio.
La programación musical se concentró entre el 29 de agosto y el 2 de septiembre, con sesiones en directo pensadas para mantener el ambiente durante las noches más concurridas de las fiestas patronales. La propuesta combinó música, copas y un espacio diseñado para quienes buscan una alternativa dentro del recinto ferial.
La Bendita también ha cuidado la parte más relacionada con la hostelería. Los asistentes han podido disponer de una zona VIP y de servicio de coctelería, dos elementos con los que la caseta pretende diferenciarse y ofrecer una experiencia algo más cuidada.
Y es que la intención de sus responsables no parece limitarse únicamente a montar una caseta durante los días grandes de la ciudad. La Bendita forma parte de un proyecto que también ha dado el salto fuera del recinto ferial con la reciente apertura en el local del Antiguo Epoka.
Ese nuevo establecimiento amplía la propuesta de la marca y permite mantener el concepto de La Bendita durante el resto del año. La caseta, por tanto, funciona también como una presentación ante el público melillense de un proyecto que busca hacerse un hueco en la oferta de ocio de la ciudad.
Su estreno en la Feria ha servido para poner a prueba esa fórmula. Una caseta nueva siempre necesita encontrar su público y hacerse reconocible entre una oferta muy amplia. En este caso, la apuesta pasa por dirigirse a una franja de edad concreta y construir alrededor de ella una programación musical y un ambiente propios.
Entre las personas que se han acercado estos días al espacio se ha podido encontrar precisamente ese perfil. Grupos de amigos, parejas y jóvenes adultos han convertido La Bendita en uno de los puntos de encuentro para disfrutar de la Feria.
La música ha sido uno de los principales reclamos. Los Dj han ido tomando el relevo en la cabina para ofrecer sesiones en directo y mantener el ritmo de la caseta. Una programación que busca conectar con quienes ya han dejado atrás la etapa de las casetas más juveniles, pero continúan queriendo bailar y disfrutar de las fiestas.
La primera Feria de La Bendita deja así un nuevo espacio en el mapa del recinto. Una incorporación que apuesta por ampliar las opciones de ocio.
Con DJ, coctelería, zona VIP y una propuesta que continúa más allá del recinto ferial, La Bendita ha utilizado esta primera participación en la Feria para presentar sus credenciales. Una nueva caseta que llega con la intención de quedarse y convertirse, poco a poco, en una referencia para las noches de Feria y para el ocio melillense durante todo el año.








