La defensa de Ceuta y Melilla está articulada en planes operativos de contingencia diseñados para activarse en caso de que Marruecos cruzara el umbral militar, según ha informado La Razón, que ha recogido declaraciones de fuentes militares españolas sobre este asunto. Los expertos consultados coinciden en que una invasión convencional por parte de Rabat es "extremadamente improbable", pero subrayan que España mantiene una estructura de defensa capaz de responder con contundencia y rapidez ante cualquier escenario de agresión.
Según el citado medio, el esquema español se apoya en tres pilares: alerta temprana, superioridad aérea y naval, y capacidad de reacción conjunta. En Ceuta hay desplegados actualmente cerca de 3.000 militares, aunque una eventual agresión no se limitaría a la ciudad autónoma: implicaría movilizar al conjunto de las Fuerzas Armadas y convertiría el Estrecho de Gibraltar en un escenario estratégico de primer orden.
Los mandos militares consultados por La Razón coinciden en que Marruecos no podría ocultar una operación militar de envergadura. El teniente general retirado Gan Pampols explica que una invasión requeriría concentrar brigadas, blindados, munición y combustible: "Los vehículos acorazados no se mueven por carretera. Se les ve, se les escucha. Son visibles siempre". Por su parte, el almirante Rodríguez Garat lo resume de forma gráfica: "Las brigadas acorazadas no van a la guerra en taxi". Según ambos, satélites, drones y sensores terrestres detectarían cualquier aproximación de unidades enemigas antes de que se materializara.
Si Marruecos cruzara la frontera, España activaría una respuesta conjunta bajo el Mando de Operaciones, que integraría al Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio, las Operaciones Especiales y la Ciberdefensa. Las bases de Rota y Morón serían esenciales para proyectar refuerzos, sostener el flujo logístico y garantizar la movilidad aérea en caso de una operación prolongada.
De acuerdo con las fuentes citadas por La Razón, el primer golpe en un hipotético conflicto sería aéreo. España dispone de cazas Eurofighter Typhoon y F-18, fragatas F-100 y submarinos de la clase S-80, además de sistemas de integración de inteligencia, sensores y armas de precisión que, según los mandos consultados, Marruecos no podría igualar. "Tenemos los medios suficientes para ganar la batalla aérea", afirma Rodríguez Garat. Gan Pampols añade que, en un escenario de alta intensidad, "se emplea todo lo que hay", incluidos los misiles de crucero Taurus.
La disuasión española, según recoge el documento citado por el medio, se basa en un mensaje claro: "Todo lo que vuele suyo irá al suelo. Todo lo que flote será hundido. Puertos, aeropuertos, comunicaciones, gasoductos... todo eso se acaba". La frase que sintetiza esa capacidad de respuesta, atribuida a las fuentes militares, es contundente: "Podríamos apagar Marruecos en 24 horas".








