El consejero de Fomento Universitario, Jesús Romero Imbroda, ha asegurado que existe interés de varias empresas por desarrollar la residencia universitaria prevista en el solar destinado a este proyecto. Sin embargo, ha explicado que las compañías interesadas analizan la rentabilidad de la inversión antes de comprometerse con la actuación.
Romero Imbroda ha señalado que las empresas realizan sus propios cálculos económicos y ha defendido el modelo de colaboración público-privada como fórmula para impulsar este tipo de iniciativas. En este sentido, ha remarcado que el Gobierno local considera que la Administración debe actuar como “facilitador” para atraer capital y actividad económica a Melilla.
El consejero ha explicado que durante los últimos 15 años se ha desarrollado en España una industria especializada en el alojamiento universitario, un sector que también se ha interesado por el proyecto de Melilla. No obstante, ha apuntado que el encarecimiento de la construcción está teniendo un impacto directo en los cálculos que realizan las compañías sobre sus inversiones.
Según ha explicado Romero Imbroda, una de las principales dificultades que ha encontrado el proyecto está relacionada con el plazo de cesión del suelo. La anterior licitación quedó desierta porque varias empresas consideraron que los 40 años previstos para la cesión del solar podían resultar insuficientes para obtener una rentabilidad adecuada de la inversión.
Ante esta situación, la Ciudad Autónoma está trabajando para ampliar el periodo de cesión durante el mayor número de años que permita la legislación. El objetivo es conseguir que las condiciones del proyecto resulten suficientemente atractivas para que las empresas puedan asumir la construcción y posterior explotación de la residencia.
“Estamos trabajando para ceder ese suelo más años, de todos los trámites legales que sean posibles, lo vamos a hacer”, ha explicado el consejero.
Romero Imbroda ha insistido en que la intención del Ejecutivo es que el proyecto pueda salir adelante mediante la participación de una empresa que asuma tanto la construcción como la explotación de la residencia.
El consejero ha defendido que la residencia debe desarrollarse bajo un modelo en el que la empresa encargada de explotarla sea también la responsable de su construcción. Para explicar este planteamiento, ha recurrido nuevamente a la analogía entre “hardware” y “software”, utilizada para diferenciar las infraestructuras y los servicios.
En este caso, ha señalado que la intención es evitar que la Administración construya una residencia para que posteriormente sea otra empresa la que se encargue de su explotación. La propuesta pasa por que la compañía que gestione el alojamiento sea también quien lo cree.
Romero Imbroda ha asegurado que la Ciudad ha visitado numerosas residencias y universidades españolas y ha destacado el nivel de las nuevas instalaciones que se están construyendo en este ámbito. Según ha explicado, estos nuevos alojamientos incorporan sistemas de domótica y tecnologías destinadas a gestionar aspectos como el consumo energético, la presencia y la comodidad de los usuarios.
El consejero ha defendido que Melilla pueda atraer proyectos de este tipo y ha señalado que la intención es que sean las mejores residencias las que puedan desarrollarse en la ciudad. Para ello, considera necesario que las condiciones económicas y administrativas del proyecto resulten suficientemente atractivas para las empresas.
Romero Imbroda ha señalado que el proceso que está siguiendo Melilla no es excepcional y que situaciones similares se han producido en otras ciudades españolas, entre ellas Santander y Málaga.
En este contexto, ha explicado que la Ciudad está ajustando las condiciones del proyecto y trabajando para cumplir todos los requisitos legales que permitan ampliar el periodo de cesión del suelo.
El objetivo final, ha subrayado, es conseguir que una empresa pueda asumir el desarrollo completo de la residencia y desarrollar su actividad económica en Melilla.
El consejero ha mostrado su voluntad de que este proceso permita avanzar hacia una nueva licitación del solar y ha resumido la hoja de ruta deseada por el Gobierno local: “Que se haga la licitación y que se adjudique, se ejecute, se inaugure y se disfrute y celebre”.
De esta manera, la Ciudad trabaja actualmente en la modificación de las condiciones de cesión del solar para intentar hacer viable la participación empresarial, después de que la primera licitación no recibiera ofertas al considerar las empresas que el plazo de 40 años no garantizaba una rentabilidad suficiente para la inversión.








