El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, ha afirmado en una entrevista a la cadena Al Arabiya que parte de los jóvenes que intentaron entrar en Ceuta el pasado 30 de julio le trasladaron que querían hacerlo "porque Ceuta es marroquí", unas declaraciones con las que el ministro justifica la decisión de Rabat de no intervenir para frenar la entrada masiva. España no se ha pronunciado por el momento sobre estas manifestaciones.
En la entrevista, Ouahbi fue preguntado expresamente por los vídeos en los que aparecían marroquíes ya en suelo ceutí, en los que estos aseguraban que en Marruecos se había mirado hacia otro lado para permitirles cruzar por el espigón. El ministro reconoció que estuvo presente en la zona durante los sucesos. "Yo me encontraba allí cuando ocurrió esta situación. Estaba en el norte y vi a muchos jóvenes, niños y adolescentes dirigirse hacia Ceuta", declaró.
Según explicó, la decisión de no frenar por la fuerza a los jóvenes respondió a la voluntad de evitar víctimas. "Si hubiéramos entrado en confrontación directa con ellos, habríamos podido provocar muchas víctimas entre jóvenes y adolescentes marroquíes. Por eso gestionamos la crisis con inteligencia, serenidad y responsabilidad", sostuvo.
El ministro detalló que las motivaciones de los jóvenes eran distintas entre sí. "Algunos jóvenes nos decían: quiero viajar dentro de Marruecos. Y viajar dentro de Marruecos es un derecho constitucional. Otros nos decían: quiero entrar en Ceuta porque Ceuta es marroquí. ¿Cómo podía impedirles que pensaran así? Cuando llegaron a la frontera, intentamos impedir el paso. Algunos se dirigieron entonces hacia el mar", relató.
Ouahbi defendió además que la solución a la crisis migratoria en la frontera sur no puede limitarse a un despliegue policial. "La única solución duradera pasa por alcanzar un acuerdo con España, adoptar decisiones definitivas y establecer procedimientos claros y permanentes", afirmó, al tiempo que criticó lo que considera una posición "contradictoria" de España al aceptar a quienes logran cruzar la frontera mientras pide a Marruecos que impida el paso.
El ministro marroquí negó también que las víctimas mortales de los sucesos del 30 y 31 de julio se hayan producido en territorio marroquí. "Los fallecimientos que se produjeron ocurrieron en Ceuta, no en Marruecos. En Marruecos intentamos gestionar la crisis con mucha inteligencia y prudencia", señaló, y se mostró dispuesto a "sentarse, dialogar, adoptar decisiones y establecer normas claras" si la Unión Europea considera necesario poner límite a la situación migratoria.
Estas declaraciones llegan pocos días después de que el propio Ouahbi reclamara, en una entrevista con el canal público marroquí 2M, un "derecho histórico y geográfico" de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, y pidiera a España la creación de una comisión bilateral de diálogo sobre el futuro de ambas ciudades. El Gobierno español respondió entonces que la soberanía sobre las dos ciudades autónomas "no está en cuestión" y que rechaza "tajantemente cualquier planteamiento distinto", según fuentes oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Por el momento, ni el Ejecutivo español ni la diplomacia marroquí han confirmado un encuentro oficial para abordar la propuesta de comisión bilateral planteada por Ouahbi, mientras continúan los trabajos de identificación de las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva de finales de julio.








