El Gobierno de España ha solicitado formalmente a la Comisión Europea financiación de emergencia para afrontar la crisis migratoria en Ceuta, casi un mes después de la entrada de más de 80.000 migrantes desde Marruecos a finales de julio, según confirmó este lunes a EFE un portavoz comunitario.
La Comisión ha mantenido un estrecho contacto con España antes de recibir esta solicitud formal y ahora prevé llevar a cabo una evaluación para tomar una decisión con celeridad, según explicó la misma fuente comunitaria. La solicitud se produce en un contexto de fuerte presión sobre Ceuta, ciudad que, junto a Melilla, forma parte del territorio de la Unión Europea.
En la petición, el Ejecutivo español incluye medidas para reforzar la protección de las fronteras y las infraestructuras de seguridad, además de establecer una capacidad de acogida adecuada para los migrantes, entre ellos menores no acompañados.
Se trata de la asistencia para emergencias (EMAS), integrada en el Fondo de Asilo, Migración e Integración de la Comisión Europea, que el Ejecutivo español ya utilizó en momentos de presión migratoria en Canarias. Este mecanismo contempla una "prefinanciación" de hasta el 80% de los fondos solicitados, de forma que España puede recurrir a fondos propios que después serán reembolsados por Bruselas.
El portavoz comunitario no precisó fechas concretas para la resolución, aunque subrayó que el proceso no se demorará. La Comisión Europea, que en las últimas semanas ha ofrecido en varias ocasiones apoyo logístico, policial, de asilo y financiero, mantenía desde hacía semanas un contacto estrecho con Madrid antes de recibir la solicitud por escrito.
La formalización de la petición llega después de varios días en los que fuentes comunitarias confirmaron que España aún no había presentado la solicitud, lo que había generado críticas políticas sobre la demora del Gobierno a la hora de activar la ayuda europea.
La última vez que España se benefició de una convocatoria aprobada bajo EMAS fue el año pasado, cuando la Unión Europea respaldó con 38 millones de euros la atención humanitaria ante la presión migratoria que sufría Canarias. Anteriormente, en abril de 2024, el bloque concedió una ayuda de 20 millones de euros para reforzar la atención a las más de 38.000 personas llegadas a las Islas Canarias entre octubre de 2023 y marzo de 2024. En ambos casos, los fondos se destinaron a cubrir necesidades de alojamiento, manutención y atención sanitaria de los migrantes recién llegados, antes de que Bruselas reembolsara las cantidades adelantadas por España.








