Adimel, la Asociación de Personas con Diabetes de Melilla, cumplió el sábado un nuevo récord de participación con respecto a las caminatas nocturnas que organizan. Esta entidad persigue dos objetivos principalmente: visibilizar su labor en el ámbito local, y reforzar la educación diabetológica. Siempre, con la intención de fomentar hábitos saludables y, en adolescentes y niños, de enseñarles a manejar la enfermedad mediante iniciativas como ‘Adimel viene a clase’.
Son muy proactivos en la organización de actividades en la ciudad autónoma. Es el caso de las caminatas nocturnas, siendo esta la segunda en lo que va de verano. La primera fue el pasado 18 de julio y la tercera y última será el 19 de septiembre. Así, cierran el programa estival y se preparan para afrontar un nuevo curso escolar con los talleres habituales de la asociación. En resumen, orientan y acompañan a las personas que conviven con la diabetes y a sus familias, teniendo un impacto muy positivo en su salud física y mental.
El deporte, la educación y el apoyo mutuo son los pilares de los proyectos que impulsan. Ofrecen información, conocimientos y herramientas útiles para el día a día. Las caminatas nocturnas parten desde el Palacio de la Asamblea, y en esta ocasión, el numeroso grupo se dirigió hacia el Dique Sur. Les sorprendió la cantidad de personas inscritas, superando las 250, con familias al completo, “desde abuelos hasta nietos”. Es un síntoma de que el mensaje de Adimel está calando entre los melillenses.
Caminan por la salud, hacen distintos recorridos y es una cita abierta y gratuita a todos los vecinos que quieran sumarse. A las 21:30 horas, la entidad empezó con el reparto de camisetas, que llevan incluidas el logo de Adimel y de sus colaboradores, y a las 22:00 se inició la marcha. Buscan concienciar sobre la importancia de moverse, y dar visibilidad a la diabetes tipo 2 pero también de tipo 1, con sus picos de hipoglucemia e hiperglucemia. La principal diferencia es que en esta última el cuerpo no produce nada de insulina.
Para ellos, es “una maravilla” que, en cada nuevo encuentro, se apunten más personas. Con respecto al año anterior, se ha multiplicado exponencialmente el número de participantes. “No dan crédito” de ello y se sienten muy contentos. El grupo es ya bastante numeroso. Desde las 22:00 horas, hicieron el camino de ida y vuelta desde el Palacio hasta el Dique, terminando sobre las 01:30 horas. Fue un rato muy divertido bajo el lema “juntos somos más fuertes”. Su compromiso con la salud en la ciudad autónoma llega hasta el final.
En septiembre, retomarán el taller “Mi diabetes, mis normas”, un encuentro formativo que suele convocarse en su sede del barrio de La Victoria, en el número 3 de la calle Madrid. Está dirigido a personas de entre 14 y 17 años y lo imparte la enfermera Hanna Mohamed. Allí hacen dinámicas para que aprendan a gestionar la enfermedad y puedan sentirse libres de hacer su vida con completa normalidad. Es un espacio seguro en el que pueden hablar de cómo se sienten con otros que se encuentran en la misma situación y desahogarse de una forma más interactiva y dinámica.
Otra de las iniciativas es “Adimel viene a clase” con el enfermero Mohamed Abdelkader, unas charlas educativas enfocadas en pacientes más jóvenes. El dietista José Luis Arroyo continuará su labor en la organización con la difusión de actividades deportivas. En este sentido, recibieron durante el verano la visita de Uri Botello, un melillense que es exjugador profesional de pádel español.
Finalmente, junto a la SED (Sociedad Española de Diabetes), FSED (la Fundación de la Sociedad) y FEDE (Federación Española de Diabetes), están inmersos en los preparativos del Congreso Nacional de Diabetes por el Día Mundial de esta enfermedad, que será en Melilla del 5 al 7 de noviembre. Están “cocinando y preparándolo todo con mucha ilusión”, aseguran.
La asociación es promotora de actividades durante todo el año y para todos los públicos. El pasado mes de Ramadán diseñaron una propuesta bastante completa, y en el mes de junio, un programa especial tipo campamento en el Fuerte de Rostrogordo para usuarios de entre 10 y 18 años. Todo esto les permite forjar una red de apoyo que es fundamental en el acompañamiento de la enfermedad. Son gratuitas, e invitan a la ciudadanía melillense a que se pongan en contacto con ellos para cualquier consulta vinculada con esta temática o con cuestiones de salud. Pueden hacerlo al teléfono 636 98 46 92 o a través de su página web.








