La frontera de Melilla ha vivido gran parte de la jornada de este sábado 15 de agosto con tranquilidad y sin incidentes, pese a los llamamientos que se venían difundiendo en redes sociales en Marruecos para intentar entrar este sábado de forma irregular tanto en nuestra ciudad como en la ciudad hermana de Ceuta.
No obstante, desde hace varios días se viene desarrollando un mayor despliegue policial del habitual.
Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla han informado a EFE de que la jornada ha transcurrido “con normalidad, sin novedad y sin incidentes”.
Según ha podido comprobar EFE, el trasiego de patrullas de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local ha sido constante en el dique sur, uno de los focos de la crisis migratoria que comenzó el pasado 30 de julio, aunque hay calma en la zona.
Además, en los últimos días ha sido reforzado también con la instalación de una valla de obra en el tramo final del espigón, donde antes solo había escollera y una barrera flotante, ambos elementos de contención para permitir los rechazos en frontera de los migrantes que intenten entrar a nado por mar tras la sentencia del Tribunal Supremo que los impedía por esta vía.
Igualmente, se ha realizado un notable despliegue policial en el casco urbano de Melilla, aunque la tranquilidad ha sido la nota predominante en las primeras horas de este sábado en la ciudad.
Todo ello mientras Melilla ha generado una preocupación creciente a lo largo de los últimos días entre los servicios de información españoles, tal y como ha reflejado El Confidencial. Esto se ha debido a la presencia, en los últimos días, de numerosos migrantes subsaharianos en el monte Gurugú.
A esta circunstancia se suma que, según la información difundida, el dispositivo policial desplegado en el lado marroquí no habría alcanzado la misma intensidad que el establecido en el entorno de Ceuta, ante el temor de nuevos intentos de entrada.
Refuerzo en la ciudad
El Ministerio del Interior ha reforzado la ciudad por tierra, mar y aire con cerca de 150 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Entre los efectivos enviados se encuentran tres grupos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, cada uno de ellos compuesto por 18 agentes y un sargento, así como un grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional integrado por 50 efectivos.
A este despliegue terrestre se suman los medios destinados a reforzar la vigilancia y las actuaciones en el ámbito marítimo, entre ellos el patrullero Río Segura de la Guardia Civil, que se ha desplazado hasta Melilla con una dotación de 25 personas.
Este refuerzo permite complementar las labores que se desarrollan desde la ciudad a través del grupo de Natación, Intervención y Rescate (NIR) y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS).
El dispositivo cuenta, además, con apoyo aéreo de un helicóptero de la Unidad Aérea de Málaga de la Guardia Civil que se ha desplazado hasta Melilla con una tripulación formada por cuatro personas, que participa en las labores de prevención.








