El presidente de la Ciudad Autónoma y del Partido Popular de Melilla, Juan José Imbroda, ha valorado la instalación de barreras flotantes y boyas en la frontera marítima como una medida que puede contribuir a reforzar el perímetro fronterizo, aunque considera que estos elementos no solucionan el problema de fondo de la presión migratoria. Durante una entrevista en el programa Espejo Público, el dirigente popular defendió que estas actuaciones pueden servir para “paliar” la situación, pero insistió en que la cuestión principal pasa por el control de las salidas desde Marruecos y por el protocolo de actuación de la Guardia Civil.
En este sentido, Imbroda sostuvo que la clave no reside únicamente en la colocación de nuevos elementos de contención, sino en conocer cómo impide Marruecos la salida de sus ciudadanos y cuáles serán las instrucciones que recibirán los agentes españoles cuando los inmigrantes alcancen las nuevas barreras flotantes.
El presidente melillense se preguntó expresamente cuál será el procedimiento que deberán seguir los efectivos de la Guardia Civil una vez que las personas lleguen hasta esos dispositivos instalados en el mar y cómo deberán actuar a partir de ese momento. A su juicio, estas cuestiones deben quedar perfectamente definidas para garantizar una respuesta adecuada ante posibles intentos de entrada irregular.
Durante su intervención, Imbroda defendió también la necesidad de modificar la legislación vigente para corregir, según afirmó, los “efectos nocivos” derivados de la sentencia del Tribunal Supremo relacionada con los rechazos en frontera. Recordó que el Partido Popular impulsó una Proposición de Ley con ese objetivo y lamentó que, según afirmó, el Gobierno de España no haya atendido dicha iniciativa.
El dirigente popular criticó que el Ejecutivo central no haya promovido esa modificación legislativa y atribuyó esta circunstancia a la composición de la mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno. En este contexto, afirmó que cuenta con unos socios “que no son de fiar” y que, en su opinión, “no velan por el interés general” de los españoles.
Imbroda insistió igualmente en que los acontecimientos registrados recientemente en Ceuta deben marcar “un punto de inflexión” en la política migratoria. En relación con la situación de los menores migrantes presentes en la ciudad autónoma, defendió que estos puedan retornar al país vecino junto a sus familias y subrayó la importancia de actuar en el origen para evitar la salida de miles de niños.
Asimismo, volvió a reclamar que se agilicen los mecanismos actualmente disponibles para hacer posible esos retornos, una petición que, según recordó, ya ha planteado en anteriores ocasiones.
Durante la entrevista, el presidente de la Ciudad también cargó contra la gestión del Gobierno de España en materia migratoria, a la que calificó como una política de “brazos caídos”. Recordó que esta es la segunda ocasión en la que Ceuta afronta una crisis migratoria de especial relevancia y cuestionó la capacidad del Ejecutivo para responder a este tipo de situaciones.
Preguntado por si considera que el Gobierno es capaz de defender Ceuta y Melilla, Imbroda respondió que “ha sido incapaz”, en alusión a la entrada masiva registrada en la ciudad ceutí. En este sentido, aseguró que al Ejecutivo “le han pillado en mantillas”, aunque descartó realizar una acusación de mayor gravedad.
El dirigente popular señaló que no cree que el Gobierno conociera con antelación que se iba a producir la avalancha y decidiera no actuar, ya que, según afirmó, en ese supuesto “estaríamos hablando de alta traición”.
En referencia a Marruecos, Imbroda sostuvo que, tras los acontecimientos vividos en Ceuta, el país vecino “ha quedado muy mal”. Argumentó que la salida de miles de jóvenes marroquíes hacia España en busca de una vida mejor proyecta una imagen negativa y, en su opinión, alejada de la de un país moderno.
En esa misma línea, aseguró que en Marruecos no existe clase media y se preguntó para qué quiere Ceuta y Melilla si, según manifestó, no trata a su propia población como debería.
Por último, el presidente melillense defendió la importancia de mantener unas buenas relaciones entre España y Marruecos, aunque sostuvo que ese entendimiento resulta más necesario para el país vecino. Según afirmó, “a Marruecos le interesa llevarse bien con España, a España también con Marruecos, pero a Marruecos más”.
Imbroda concluyó asegurando que Marruecos ha construido un relato sobre la españolidad de Ceuta y Melilla con el objetivo de desviar la atención sobre la imagen que, a su juicio, ha proyectado tras la reciente crisis migratoria vivida en Ceuta.








