El Ministerio del Interior de Marruecos informó este domingo de que unas 40.000 personas llegaron a la frontera en dirección a Ceuta y otras 1.135 a la de Melilla, y reconoció once muertos en su territorio, diez de ellos ahogados. El Gobierno marroquí atribuyó la avalancha migratoria a la acción de mafias de trata de personas y a "malinterpretaciones" sobre una sentencia del Tribunal Supremo español, y defendió que su actuación fue "proactiva e integral" desde el inicio de la crisis.
Un portavoz del ministerio marroquí aseguró que su país "seguirá siendo, según lo prometido con sus socios, un socio fiable y responsable, comprometido a fortalecer la cooperación y la coordinación internacionales". Estas palabras coinciden con lo defendido el sábado por el ministro español del Interior, Fernando Grande Marlaska, ante los medios de comunicación.
Según el comunicado marroquí, la crisis responde a factores superpuestos: la explotación sesgada del espacio digital, la difusión de información engañosa, la actividad de redes dedicadas a la trata de personas y una serie de interpretaciones erróneas sobre datos legales y administrativos que, según Rabat, alimentaron la idea de que era posible alcanzar territorio europeo sin consecuencias. Estas "malinterpretaciones", añade el ministerio, reforzaron entre parte de los migrantes la convicción de que podían evitar un retorno inmediato.
El Gobierno marroquí defendió, además, que su actuación fue intachable desde el comienzo de la crisis, al adoptar un enfoque proactivo e integral basado en la vigilancia temprana, el aumento de los niveles de vigilancia y movilización, y el fortalecimiento de la preparación de los distintos servicios de seguridad y autoridades territoriales. Según Rabat, ese despliegue permitió controlar el curso de los acontecimientos, proteger vidas, preservar el orden público y asegurar las fronteras, respetando en todo momento la legalidad vigente y el principio de proporcionalidad en la intervención.
Por primera vez, Marruecos aportó también sus propias cifras de víctimas: once fallecidos, diez de ellos ahogados, y un undécimo por lesiones tras caer desde una zona rocosa cerca de Ceuta. El país aseguró estar trabajando con las autoridades españolas para verificar el número real de personas afectadas, sus identidades y nacionalidades, con el fin de completar los procedimientos legales, administrativos y humanitarios necesarios.
El comunicado concluyó con una reflexión sobre el fenómeno migratorio, al que Marruecos considera que solo se puede hacer frente mediante un enfoque integral basado en la responsabilidad compartida, la auténtica solidaridad entre los países implicados y un reparto equitativo de la carga que genera este tipo de crisis.









En Marruecos no se mueven ni las moscas sin que el sátrapa lo autorice. La Versión de Marlaska o de éste otro inutil no convencen a nadie. Marruecos es una dictadura en toda regla con una socieda borreguil y obediente a los intereses del bujarra que los reina. Sus vidas no vale una mierda.