Todos los componentes de la primera plantilla de la UD Melilla, equipo que milita en el grupo IX de la Tercera RFEF, cumplieron este domingo con el segundo de los días de trabajo de pretemporada. Pese a que la sesión se realizó a primera hora de la mañana, el fuerte calor endureció el trabajo de los futbolistas vestidos de corto.
El principal protagonista de la jornada fue el trabajo técnico-táctico con balón, aunque también apareció la carga física para sumar potencial en cada uno de los jugadores unionistas, que están dando todo en estos primeros días de la temporada. El cuerpo técnico ha optado por combinar ejercicios con balón y trabajo físico general, en una fase inicial de la pretemporada centrada en asentar las bases del rendimiento del equipo de cara al arranque liguero.
Por último, se realizaron diferentes pruebas físicas destinadas a evaluar el estado en el que cada integrante de la plantilla se ha incorporado al inicio de la pretemporada. Estos test permitirán al cuerpo técnico conocer el punto de partida del grupo y planificar las cargas de trabajo de las próximas jornadas, de la mano del preparador físico de la UD Melilla, que junto al primer entrenador, Miguel Rivera, será uno de los grandes protagonistas de esta pretemporada.
El calor, presente ya desde primera hora de la mañana, se ha convertido en un factor añadido con el que la plantilla azulina deberá lidiar en estas primeras semanas de trabajo, en las que la exigencia física suele ser máxima de cara a preparar el resto de la temporada.
De cara a esta próxima semana, la plantilla azulina afrontará dobles sesiones los días lunes, martes y miércoles, en una exigencia añadida respecto a la sesión única de este domingo. Todo ello se realiza a la espera de la celebración, en las próximas semanas, de los cuatro encuentros de pretemporada ya cerrados, en los que se pondrá en liza todo lo entrenado en las instalaciones del estadio municipal Álvarez Claro.







