Hay un fenómeno que podría considerarse histórico y que no puede perderse: la canción del verano. Los éxitos de antes siguen triunfando ahora; aunque no suenen ya con tanta frecuencia, siguen estando presentes en muchos eventos y ferias de pueblo que reviven la esencia estival de épocas pasadas. Si preguntamos a los melillenses de varias generaciones cuál es para ellos la canción de todos los veranos, la que más recuerdan o la que más les gusta, se sorprenderán. Y lo harán porque es la misma respuesta que podrían darles en cualquier otro punto del país.
Por ejemplo, “La barbacoa” y “El Chiringuito” de Georgie Dann, ritmos que llegan directos desde finales de los años 90 y del 2000. “Aquí no hay playa”, de The Refrescos, “Eva María”, de Fórmula V o la Macarena. De hecho, la canción de Los del Río está más viva que nunca y su baile se lleva a cualquier época del año. Con “Aserejé”, de Las Ketchup, sucede igual. El grupo ha sacado, además, algunas colaboraciones recientes como “Johnny Glamour” junto al artista Rusowsky. “La Bomba”, conocida mundialmente, sigue siendo el alma de la fiesta gracias a la energía de King África.
Si hablamos de artistas internacionales, “Hay que venir al sur” de Raffaella Carrà —con su respectiva versión en italiano—, y “Ai se eu te pego” de Michel Teló no duraron uno, sino varios veranos. Está “La Lambada” de Kaoma, sones brasileños que inspiraron después la mítica canción de Daddy Yankee y Don Omar “Taboo”. “Mambo No. 5”, que es imposible no bailarla, como Danza Kuduro, que no hay celebración en la que los asistentes no se muevan con “La mano arriba, cintura sola, da media vuelta, Danza Kuduro…”. Letras que van sumando años pero que se han consolidado como auténticos clásicos.
En un ranking de las españolas, los melillenses se decantan por “Qué la detengan” de David Civera (2002), “Por la raja de tu falda” de Estopa (1999), “Cuando zarpa el amor” de Camela (2004) y “Yo quiero bailar” de Sonia y Selena (2001). Si algo tienen en común las canciones del verano es que suelen ser ritmos tropicales y vibrantes, pero esta fórmula no siempre se cumple con España. Estas propuestas suelen compartir estribillos pegadizos asociados a pasos de baile particulares; gustaron tanto hace décadas que se las sabe todo el mundo.
Hay que hacer una mención especial a Shakira, porque es la artista más repetida de todas. Sobre todo, su “Waka Waka”, porque el “esto es África” sigue en la cabeza de todo un país que vio en 2010 cómo su equipo ganaba por primera vez la Copa del Mundo. Gracias, Shakira, por poner banda sonora a esa esperada victoria de España, y por volver a hacerlo 16 años después. “Dai Dai”, con Burna Boy, ha sido la música del Mundial 2026, que ha tenido el mismo resultado que el de Sudáfrica. Parece que la colombiana sirve de amuleto a La Roja. Cabe mencionar una tercera canción, la que tiene con Carlos Vives, y que dice algo así como “lleva llévame en tu bicicleta”.
De estas que hemos llegado casi a aburrirnos están “Despacito” de Luis Fonsi, “Súbeme la radio” de Enrique Iglesias y “Bailando”, del mismo cantante. Tuvieron tanto éxito que siguen siendo muy recurrentes en chiringuitos y locales veraniegos. De décadas anteriores, los mayores siguen entonando “Los Payos” de María Isabel (1969), característicos por su pop latino y rumba, y “Soy rebelde”, de Jeanette (1971). También “Mari Carmen”, del Dúo Dinámico (a principios de los 60), que habla de un flechazo en la pista de baile. “Si me dejas ahora” de Chicago (1976) es el ejemplo perfecto de que no todas las canciones del verano tienen que ser felices y animadas; otras, pueden tener ese toque nostálgico, y no por ello son menos recordadas.
Además de las ya citadas anteriormente, los 90 y los 2000 fueron una época espléndida para sacar hits y videoclips en esa estética retro que ahora tanto se está tratando de recuperar. “Vuela, Vuela” de Magneto, “Ritmo de la noche” del grupo alemán Chocolate —que fue versionado después por The Sacados y otros artistas—, “Salta” de Tequila, “Esta sí, esta no” de Chimo Bayo y “Chiquilla” de Seguridad Social. De la segunda década, “Te quiero más”, de Fórmula Abierta, o la pegadiza “Mayonesa” de Chocolate Latino que anunciaba el cambio de milenio, no pasan desapercibidas.
Los millennials y la Generación Z seguro que conocen “Verano azul” de Juan Magán, “Rayos de sol” de Henry Méndez y José de Rico y “Barquito” de Tito el Bambino. Música latina que evoca las tardes veraniegas, tomando algo en la playa después de un baño fresquito. “La Gozadera” de Gente de Zona, “Obsesión” de Aventura y cómo olvidar la introducción de “Stereo Love”. En las verbenas, cuando se entremezclan personas de todas las edades, siguen sonando “Fiesta pagana” de Mägo de Oz, “La flaca” de Jarabe de Palo y “Tractor Amarillo” de Zapato Veloz. Sin dejar de mencionar “Potra salvaje”, una canción de la española Isabel Aaiún que fue una revolución musical en 2021 y que sigue sonando.
En un salto al presente, algunos artistas que “lo están petando” en la actualidad son Quevedo con su nuevo álbum “El Baifo” y canciones como “La Graciosa”, Rosalía con sus tantas canciones pero una particularmente que es ya atemporal, “Despechá”, y otras referentes como Lola índigo, Aitana o Ana Mena. El Mundial 2026 ha elevado temas como “Superestrella” y ha rescatado algunos de la década pasada, ejemplo de ello es “El Tiburón”, la versión de 2013 de Henry Mendez. En cualquier caso, seguro que faltan muchas canciones porque hay tantos veranos como opciones posibles, pero estas son algunas que los vecinos y vecinas recuerdan con un cariño especial.








