El Regimiento de Caballería "Alcántara" nº 10 conmemoró este sábado la festividad de Santiago Apóstol, patrón de España y del Arma de Caballería, con una solemne parada militar que reunió a mandos, militares e invitados en un acto destinado a reforzar los valores que caracterizan a esta unidad histórica de la Comandancia General de Melilla.
La ceremonia estuvo presidida por el comandante general, Luis Cortés Delgado y tuvo como finalidad exaltar el espíritu militar, fortalecer la cohesión entre los componentes del regimiento y reconocer el compromiso diario de quienes integran la unidad. La conmemoración también sirvió para poner en valor el legado histórico del "Alcántara", una de las unidades más emblemáticas del Ejército de Tierra y estrechamente vinculada a Melilla desde hace más de un siglo.
Formación y honores militares
La parada comenzó con la incorporación progresiva de las diferentes unidades que tomaron posiciones en la formación. Los banderines de los escuadrones fueron ocupando sus lugares antes de que el resto de la fuerza completara el dispositivo previsto para la ceremonia.
Al frente de la formación se situó el coronel Diego Antonio Manzano Miravalles, jefe del Regimiento de Caballería "Alcántara" nº 10, acompañado por el Suboficial Mayor, el Plana Mayor de Mando, el cornetín de órdenes y los diferentes guiones representativos de la unidad.
La formación estuvo integrada por el Grupo de Caballería Acorazado "Taxdirt" I/10, con sus tres escuadrones, además de la Escuadra de Batidores y, durante el acto de homenaje, también participó la Escuadra de Cazadores.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Unidad de Música del Batallón del Cuartel General y de la Banda de Guerra del propio Regimiento, que pusieron la banda sonora a una ceremonia marcada por la solemnidad y el respeto a las tradiciones militares.
Tras la entrada del Estandarte del Regimiento, la autoridad que presidió el acto recibió los honores reglamentarios y pasó revista a la fuerza antes de saludar a las unidades formadas.
Renovación del compromiso con el Estandarte
Uno de los momentos más significativos de la celebración fue la renovación del juramento al Estandarte por parte de los componentes del Regimiento.
Previamente se dio lectura a la Real Orden por la que se estableció a Santiago Apóstol como patrón del Arma de Caballería, recordando una tradición que forma parte de la identidad de esta especialidad del Ejército español.
La renovación del juramento simbolizó el compromiso permanente de los militares con España, con sus compañeros y con los principios que inspiran el servicio en las Fuerzas Armadas.
Reconocimiento a la constancia y al servicio
Durante la ceremonia también se impusieron diversas condecoraciones a militares del Regimiento que fueron distinguidos por su constancia, dedicación y ejemplaridad en el desempeño de sus funciones.
En su intervención, el coronel Diego Antonio Manzano Miravalles trasladó su felicitación a los condecorados, destacando que esos reconocimientos constituían un motivo de orgullo para toda la unidad.
El jefe del Regimiento subrayó que estas distinciones representan el fruto de muchos años de trabajo, disciplina y entrega al servicio, al tiempo que animó a los premiados a continuar desempeñando sus cometidos con la misma profesionalidad.
Asimismo, expresó el deseo de que estos reconocimientos sirvan también como estímulo para el resto de componentes del "Alcántara", reforzando el compromiso colectivo con la excelencia en el servicio.
Despedida a quienes pasan a la reserva
La ceremonia también tuvo un espacio dedicado a aquellos militares que ya han pasado o lo harán próximamente a la situación de reserva.
Durante la despedida del Estandarte, el Regimiento quiso expresar públicamente su agradecimiento a quienes han dedicado buena parte de su vida profesional al servicio de España desde las filas del "Alcántara".
El acto tuvo un marcado carácter emotivo, ya que simbolizó el reconocimiento de la institución a décadas de servicio prestado por estos militares, recordándoles además que siempre seguirán formando parte de la gran familia del Regimiento.
Homenaje a los que dieron su vida por España
Como es tradición en este tipo de celebraciones, uno de los momentos más solemnes fue el homenaje dedicado a los militares que dieron su vida por España.
Ante la formación, el Regimiento rindió tributo a quienes realizaron el máximo sacrificio en cumplimiento del deber, manteniendo vivo el recuerdo de todos aquellos que, a lo largo de la historia, sirvieron bajo los colores del "Alcántara" o de otras unidades del Ejército español.
El homenaje estuvo acompañado por los honores militares correspondientes antes de interpretarse el Himno de Caballería y recitarse el Espíritu de la Caballería, uno de los textos que mejor resume la identidad y los valores tradicionales de esta arma.
El legado de Santiago Apóstol
Durante la alocución pronunciada por el coronel jefe también se recordó el significado histórico de Santiago Apóstol como patrón de España y de la Caballería.
Se explicó el origen del tradicional grito de guerra "¡Santiago! ¡Cierra! ¡España!", utilizado durante siglos por las tropas españolas antes del combate.
En este contexto se recordó que la invocación a Santiago representaba la petición de protección al santo, mientras que la expresión "cierra" constituía una orden táctica destinada a cerrar filas y preparar la carga de Caballería contra el enemigo.
El coronel incidió en que el sentido histórico de esta expresión responde exclusivamente a su contexto militar y tradicional.
Una identidad que ha sobrevivido a los siglos
Durante su intervención también destacó que la esencia de la Caballería permanece intacta pese a la evolución de los medios materiales.
Recordó que el espíritu jinete sigue definiendo a los componentes del Arma mediante valores como la audacia, la iniciativa, el sacrificio, la disciplina y la capacidad de maniobra.
Aunque los históricos caballos fueron sustituidos hace décadas por vehículos blindados y acorazados, señaló que la verdadera identidad de la Caballería reside en las personas que la integran y en el espíritu heredado de generaciones anteriores.
Ese legado, afirmó, continúa siendo la principal seña de identidad de una especialidad cuya misión sigue centrada en el reconocimiento, la exploración, la seguridad y el contacto con el enemigo en el campo de operaciones.
Más de tres siglos de historia
La celebración también permitió recordar la larga trayectoria del Regimiento de Caballería "Alcántara", cuyos orígenes se remontan al 19 de febrero de 1656, durante el reinado de Felipe IV.
Inicialmente fue creado en los Países Bajos como el denominado "Trozo de Nestién", tomando el nombre de su maestre de campo, Juan Francisco Nestién.
No fue hasta 1718 cuando recibió oficialmente la denominación de "Alcántara", nombre que conserva desde entonces y que se encuentra representado en su escudo junto a la cruz de la Orden de Alcántara, la Cruz Laureada de San Fernando y el lema "Disipa como el sol las nubes a su paso".
A lo largo de casi cuatro siglos, el Regimiento ha participado en campañas desarrolladas en Europa, África, América y Oriente Próximo, adaptándose a las sucesivas reorganizaciones del Ejército español.
En ese tiempo también incorporó los historiales de otras prestigiosas unidades de Caballería ya desaparecidas, manteniendo vivo su legado dentro del actual Regimiento.
El recuerdo permanente de Annual
Dentro de esa extensa historia ocupa un lugar destacado la actuación protagonizada durante el desastre de Annual en 1921.
El entonces Regimiento de Cazadores de Alcántara nº 14 quedó inmortalizado por las sucesivas cargas realizadas para proteger la retirada del Ejército español frente a un enemigo muy superior en número.
Aquellas acciones, dirigidas por el teniente coronel Fernando Primo de Rivera, permitieron salvar numerosas vidas a costa de enormes sacrificios humanos entre los propios jinetes.
Las cargas efectuadas incluso con los caballos completamente agotados constituyen uno de los episodios más recordados de la historia militar española y explican el enorme prestigio que mantiene actualmente esta unidad.
Como muestra de aquel reconocimiento histórico, se conservan las dedicatorias realizadas por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia al Regimiento, en las que destacaron el heroísmo demostrado por sus integrantes.
Una unidad profundamente vinculada a Melilla
El "Alcántara" llegó por primera vez a Melilla el 11 de septiembre de 1911 y desde entonces ha mantenido una estrecha relación con la ciudad.
Actualmente forma parte de las fuerzas de guarnición de la Comandancia General de Melilla y continúa desempeñando un papel esencial dentro de la estructura operativa del Ejército de Tierra.
Su historial acumula algunas de las máximas recompensas militares españolas, entre ellas la Cruz Laureada de San Fernando, cinco Medallas Militares, tres Cruces de Distinción y la Medalla de Oro de la Ciudad Autónoma de Melilla.
La ceremonia concluyó con la despedida del Estandarte, la dislocación de la fuerza, el desfile a pie y el posterior desfile motorizado de los vehículos del Regimiento, antes del toque final de fajina y la despedida oficial de las autoridades, invitados y asistentes.
Con esta conmemoración, el Regimiento de Caballería "Alcántara" nº 10 volvió a poner de manifiesto la vigencia de sus tradiciones, el compromiso de sus militares con el servicio a España y la continuidad de unos valores que, casi cuatro siglos después de su creación, siguen definiendo la identidad de una de las unidades más condecoradas y representativas del Ejército español.








