Decenas de alumnos del curso de verano de la Asociación de Caridad Virgen de la Luz (Acvil) han visitado en la mañana del lunes el Palacio de la Asamblea. Particularmente, el grupo ha pasado por el Salón Dorado y por el Salón de Plenos con la vicepresidenta primera de la Asamblea de Melilla, María José Aguilar, como guía. La entidad es sin ánimo de lucro y ha impulsado un programa socioeducativo orientado a familias vulnerables con ludoteca gratuita para menores.
En este recorrido por el emblemático edificio, han participado usuarios de los programas de Alfabetización, Primaria y Secundaria que ahora disfrutan de las actividades de verano que organiza la entidad. La duración del curso es del 30 de junio al 30 de julio, y todos los días, de lunes a viernes, preparan actos y talleres para que el alumnado conozca más en profundidad la ciudad y su funcionamiento. Por ejemplo, mañana martes se trasladarán a las instalaciones de la Guardia Civil.
Van a lugares refrescantes como la playa o la piscina para sobrellevar mejor el calor del periodo estival, pero también a otros espacios tan interesantes como el Ayuntamiento de Melilla. La vicepresidenta primera de la Asamblea de la Ciudad les ha explicado brevemente qué tipo de actos suceden en el interior del Salón Dorado, como las tomas de posesión, las bodas o las recepciones oficiales a cargo de las autoridades civiles.
Igualmente, se ha mencionado a Enrique Nieto, autor de muchos edificios modernistas que tanto representan la identidad de Melilla. María Dolores Fernández Cano, presidenta de Acvil, ha señalado que la guinda de esta edición será una comida en el McDonald’s, ya que muchos niños y niñas no han tenido nunca la oportunidad de estar allí. Es un magnífico cierre de curso que, seguro, no olvidarán.
Las mujeres de Alfabetización han preferido despedirlo con un desayuno. Son 202 usuarias en dos grados, uno de nivel bajo y otro de avanzado. “Son dos clases, empiezan a las 10:00 horas y terminan a las 12:00 horas. Y luego, por la tarde, de 16:00 a 20:00 horas, tenemos Primaria y Secundaria”. Estos programas son, en realidad, anuales. Con un total de 369 menores, la presidenta de Acvil ha subrayado que no pueden abarcar tanto y que hacen lo que pueden. Atienden regularmente en los turnos a una media de 180 o 190 niños.
Los profesores y monitores son titulados. En sus orígenes, desde la Sociedad de San Vicente de Paúl, empezaron trabajando con niños que “estaban en la calle a todas horas”. Tenían “la ilusión” de que los menores de los barrios tuviesen más alternativas en su tiempo libre. “De hecho, no sabían lo que era el teatro, no sabían lo que era un museo, todo eso se lo hemos ido enseñando a lo largo de estos cinco años. Porque yo siempre pensé que, desde el minuto uno, había que hacer talleres, había que acercarlos a la sociedad”.
El objetivo es que conozcan Melilla “bajo todos los puntos”, de ahí que las salidas sean tan variadas y no se limiten a cuestiones de ocio. El equipo está compuesto por 15 personas y cuentan con la ayuda de algunas madres. Aunque reciben financiación de la Ciudad Autónoma, Fernández Cano considera que tienen un volumen muy grande de niños y mujeres y que no llegan a todo. A raíz de esta situación, han decidido crear una plataforma de voluntariado para reforzar el apoyo y atender de la mejor manera posible a los usuarios de los programas socioeducativos en los que trabajan.








