La puesta en marcha de las acciones del Plan Corresponsables 2026 en Melilla empieza a tomar forma. Después de que el Ministerio de Igualdad acordará el reparto de los fondos que le asignó a las comunidades autónomas, la Ciudad ha movido ficha y ha sacado a licitación el servicio de cangureo y conciliación familiar, que encaja en este programa estatal. En este caso, se trata de un recurso de cuidados profesionalizados que busca facilitar la compatibilidad entre la vida personal, familiar y laboral de las familias melillenses. El contrato parte con un presupuesto de 582.325 euros y tendrá un año de vigencia.
Las entidades interesadas en asumir la prestación del servicio podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 22 de julio. La ejecución se desarrollará en el conjunto de la ciudad, principalmente en los domicilios de las beneficiarias, aunque también podrá prestarse, cuando resulte necesario, en casas de acogida o en otros espacios habilitados o autorizados por el Gobierno local en situaciones excepcionales.
La licitación se financia mayoritariamente con fondos estatales. En concreto, 436.744 euros proceden del Plan Corresponsables 2026 del Ministerio de Igualdad, mientras que los 145.581 euros restantes serán aportados por la Ciudad. En total, Melilla dispone este año de 1.321.028 euros asignados por el Gobierno central en el marco de este programa, a los que se añaden otros 440.000 euros de financiación autonómica, según las cifras expuestas por el ministerio a las que ha tenido acceso este periódico.
El contrato ahora en fase de licitación tiene como objeto desarrollar actuaciones de conciliación mediante un sistema de cangureo y cuidados profesionalizados dirigido a familias con hijos e hijas de hasta 16 años. También podrán beneficiarse las unidades familiares con menores de hasta 21 años que tengan reconocida una discapacidad.
Atención a menores y fomentar la igualdad
La iniciativa se concibe como un apoyo para las personas responsables de los cuidados que necesitan atender obligaciones laborales, participar en acciones formativas, buscar empleo, iniciar procesos de inserción sociolaboral o mantener su puesto de trabajo. La previsión es que el servicio tenga una especial incidencia entre las familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad social, económica, laboral o familiar.
El objetivo principal del programa es contribuir a que las responsabilidades de cuidado no se conviertan en un obstáculo para la autonomía personal y profesional de quienes las asumen. De forma paralela, persigue fomentar una distribución más equilibrada de estas tareas entre mujeres y hombres, una de las finalidades centrales del Plan Corresponsables.
Otras finalidades específicas del plan son favorecer la incorporación, permanencia o mejora de las personas cuidadoras en el mercado laboral; reducir la desigual distribución de los tiempos de cuidado; profesionalizar y dignificar el sector; y generar empleo de calidad en ámbitos vinculados a los cuidados, la educación infantil y la intervención socioeducativa.
El servicio también deberá incorporar una dimensión educativa. Las actuaciones estarán orientadas a reforzar la coeducación y la transmisión de valores igualitarios entre los menores atendidos, así como a mejorar el seguimiento, la trazabilidad y la evaluación de las acciones financiadas con cargo al Plan Corresponsables.
En el caso de Melilla, la prestación estará disponible durante los 365 días del año. Su organización se realizará, con carácter general, en turnos de mañana y tarde. De manera excepcional, podrá activarse durante la noche cuando exista una necesidad suficientemente justificada y acreditada documentalmente, vinculada a circunstancias de empleo, formación, búsqueda activa de trabajo u otras situaciones relacionadas con la conciliación.
La empresa adjudicataria deberá aportar los medios materiales, logísticos, organizativos e informáticos necesarios para garantizar el funcionamiento del recurso. El equipo de asistencia estará integrado por 17 profesionales, que asumirán la atención y cuidado de los menores durante el tiempo en el que sus progenitores, tutores o personas responsables desarrollen las actividades que hayan motivado la solicitud del servicio.
Masculinidades igualitarias
El acceso a este recurso se determinará, en primer término, por el nivel de renta de las familias solicitantes. Una vez valorada esa circunstancia, tendrán carácter prioritario las familias monomarentales y monoparentales, entendidas como aquellas en las que una sola persona progenitora asume de forma exclusiva la responsabilidad de sus hijos e hijas.
También tendrán preferencia las víctimas de violencia machista y de otras formas de violencia contra las mujeres; las familias con algún miembro con discapacidad reconocida administrativamente; los hogares en situación o riesgo de exclusión social; y las personas solicitantes de protección internacional o con estatuto de refugiadas.
A estos grupos se suman quienes tengan a su cargo a personas mayores o dependientes que convivan en el mismo domicilio. Con esta priorización, la Ciudad pretende dirigir el servicio hacia los hogares con mayores dificultades para compatibilizar los cuidados con las obligaciones laborales, formativas o personales.
El pliego establece que todos los servicios deberán incluir, al menos, una actividad específica de sensibilización y educación en igualdad de género y masculinidades igualitarias y corresponsables. Estas acciones tendrán que adaptarse a la edad de los menores y al tipo de servicio prestado.
Su diseño deberá contar con personas con formación específica en igualdad de género, que podrán impartir directamente las actividades, coordinar su desarrollo, asesorar al personal de atención o elaborar los contenidos que se utilizarán en las sesiones. Con esta contratación, la Ciudad busca consolidar un recurso de apoyo cotidiano para las familias.








