El consejero de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Daniel Ventura, intervino en la inauguración del II Taller Internacional sobre la gestión de la Rugulopteryx okamurae, donde defendió la necesidad de actuar con anticipación frente a la expansión de esta especie invasora y destacó el compromiso de Melilla con la investigación científica, la coordinación institucional y la protección de la biodiversidad marina.
Durante su intervención, Ventura comenzó agradeciendo la invitación realizada por la Ciudad Autónoma de Ceuta, el Instituto de Estudios Ceutíes y la Universidad de Granada, a través de su Aula del Mar, para participar en este encuentro internacional centrado en uno de los principales desafíos ambientales del litoral.
El consejero también trasladó su reconocimiento a María Altamirano y Julio de la Rosa por su labor científica y de investigación relacionada con el seguimiento de la Rugulopteryx okamurae. Según señaló, el trabajo desarrollado por ambos investigadores forma parte de la base sobre la que se sustenta la gestión administrativa llevada a cabo por las instituciones.
Ventura advirtió de que la expansión de esta alga no constituye un problema meramente estético o puntual, sino una amenaza de carácter sistémico que afecta directamente a los ecosistemas marinos, a la actividad pesquera y a la gestión de las playas.
En este sentido, recordó que la especie ya figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y subrayó que su avance supone un importante desafío logístico y económico para las administraciones públicas y para sectores vinculados al turismo y al mar.
El responsable de Medio Ambiente explicó que en Melilla las primeras detecciones de la Rugulopteryx se produjeron en el año 2021 en la zona de Aguadú, gracias a los trabajos realizados por María Altamirano y sus colaboradores.
Desde entonces, señaló que la evolución de la presencia de esta especie ha pasado de los hallazgos científicos iniciales a situaciones visibles en distintos puntos del litoral melillense. Ventura recordó que durante 2024 se registraron arribazones del alga en playas emblemáticas de la ciudad.
También destacó que ese mismo año se organizó una charla informativa sobre la especie invasora como punto de partida para informar tanto a la ciudadanía como a personas interesadas en esta problemática ambiental.
El consejero aseguró que, aunque Melilla se encuentra todavía en una fase ecológica inicial respecto a la expansión de la Rugulopteryx, la experiencia vivida en otros territorios próximos ha demostrado que la inacción representa el mayor riesgo ante este tipo de especies invasoras.
Ventura recordó además que en 2025 se celebró en Málaga el I Taller Internacional sobre la Rugulopteryx, organizado gracias a la Universidad de Málaga y con la participación de María Altamirano. Según explicó, aquel encuentro permitió compartir preocupaciones, experiencias y avances científicos entre investigadores y administraciones públicas.
En relación con las medidas adoptadas por la Ciudad Autónoma, el consejero defendió que Melilla no ha esperado a que el problema alcanzara una dimensión incontrolable y aseguró que la administración ha actuado con “anticipación y responsabilidad”.
Entre las actuaciones impulsadas destacó la realización de estudios técnicos sobre la distribución de la especie, trabajos que culminaron en 2025 con la aprobación definitiva del Plan de Gestión y Control de la Rugulopteryx y del Plan de Gestión de Biomasa, este último aprobado en diciembre del pasado año.
Ventura incidió también en el carácter transversal de esta problemática ambiental y explicó que la estrategia desarrollada por la Ciudad Autónoma ha buscado coordinar a distintos actores implicados en la gestión del litoral y del medio marino.
En este marco, señaló que se ha trabajado conjuntamente con servicios de limpieza, la Autoridad Portuaria y asociaciones de buceadores, entre otros colectivos, con el objetivo de articular una respuesta común frente a la expansión del alga invasora.
El consejero concluyó asegurando que Melilla cuenta actualmente no solo con un plan de actuación, sino también con un compromiso firme para seguir avanzando en la investigación, la coordinación institucional y la formación especializada.
Asimismo, afirmó que la prioridad de la Ciudad Autónoma es proteger la biodiversidad marina y preservar los sectores económicos vinculados al entorno litoral, insistiendo en la importancia de seguir trabajando de manera conjunta para que la ciencia continúe ofreciendo soluciones eficaces frente a este problema ambiental.








