La Venerable Cofradía y Hermandad Franciscana de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación y Nuestra Señora del Mayor Dolor va a protagonizar el próximo domingo 3 de mayo, uno de los actos más significativos del tiempo pascual en clave mariana: el traslado de la Virgen de Gracia y Esperanza al Colegio La Salle. Se trata de una iniciativa que, según explica la propia hermandad, cumple una función evangelizadora en el contexto del mes de María.
Roberto Vargas, hermano mayor de la cofradía, detalla el sentido de esta iniciativa y su continuidad en el tiempo. “Este es el segundo año que lo realizamos. El año pasado, con motivo del Año Jubilar de la Esperanza, los hermanos de La Salle nos solicitaron que, aprovechando que la Virgen estaba aquí tras Semana Santa, pudiera trasladarse al colegio durante la primera semana del mes de María para seguir evangelizando”, explica. El vínculo entre el centro educativo y la parroquia de la Medalla Milagrosa ha sido clave para consolidar esta colaboración.
Este año, la experiencia se ha repetido a petición del propio colegio. El traslado se realizará, si las condiciones lo permiten, el domingo a partir de las seis de la tarde desde la Casa Hermandad hasta el Colegio La Salle. Vargas detalla que “irán todos los niños del colegio acompañando a la Virgen en el recorrido”, reforzando así el carácter formativo y participativo del acto.
Una vez en el centro educativo, la Virgen de Gracia y Esperanza permanecerá durante una semana en la capilla del colegio. Durante esos días lectivos, los alumnos irán pasando en diferentes momentos para realizar jornadas de oración ante la imagen, acompañados por el profesorado y el claustro. “Es un tiempo de convivencia espiritual muy bonito entre los niños y la Virgen”, apunta el hermano mayor.
El recorrido del traslado es breve, aunque cuidado en su organización. La salida se realiza desde la sede de la cofradía, descendiendo por la calle Hermanos de la Salle Sennen y Mauricio. La entrada se efectúa por la parte trasera del centro, a través del patio, donde finaliza el acto con la colocación de la Virgen en su espacio habilitado.
En cuanto a los portadores, Vargas explica que en este primer traslado serán los alumnos mayores del colegio quienes asuman esa responsabilidad. “Los llevan los chicos y chicas de La Salle, de tercero y cuarto de ESO, porque aunque el paso es pequeño, tiene su peso y requiere cierta capacidad”, aclara.
El acompañamiento musical también forma parte esencial del cortejo. La Agrupación Musical de la cofradía de la Flagelación será la encargada de poner los sones al traslado, tanto en la ida al colegio como en el posterior traslado desde La Salle al Sagrado Corazón, previsto para el domingo siguiente a las diez de la mañana.
En esa segunda etapa del recorrido, la organización será ligeramente distinta. Aunque también participarán alumnos del centro, el traslado estará más vinculado a hermanos de la cofradía y a los niños más pequeños que deseen acompañar a la Virgen. El objetivo es llegar antes de la misa dominical de las doce del mediodía para evitar interrupciones y poder ubicar la imagen junto a su altar.
Durante la semana de estancia en el colegio, la pastoral de La Salle y los albaceas de la cofradía están preparando diferentes actividades. Aunque aún no están cerradas, se prevén ofrendas florales, momentos de oración y encuentros catequéticos, especialmente vinculados a la preparación de la Primera Comunión. “Se hará algo muy parecido al año pasado, aunque está todo un poco condicionado por las comuniones”, señala Vargas.
El carácter abierto del acto es otro de los aspectos destacados. “Todo el mundo que quiera acompañar a la Virgen puede hacerlo, tanto en la salida desde la cofradía como en su llegada al colegio”, subraya el hermano mayor, que insiste en la invitación a devotos y vecinos.
El mes de mayo tiene, según Vargas, una especial relevancia dentro de la vida de la hermandad. “Es el mes de María por excelencia, el mes florido, en el que los cristianos estamos más cerca de la Virgen”, explica. Además, recuerda que este periodo culmina con la festividad de Pentecostés, momento clave en el calendario litúrgico.
Respecto a la meteorología, la organización confía en poder realizar el traslado con normalidad. Aunque se prevén algunos chubascos débiles en la mañana del domingo, las previsiones apuntan a una mejora para la tarde. No obstante, la cofradía contempla alternativas. “Si no pudiera realizarse por el tiempo, se haría un traslado privado de la Virgen al colegio”, concluye Vargas.
Con esta iniciativa, la hermandad refuerza su apuesta por la formación cristiana de los más jóvenes y por mantener viva la devoción mariana en un mes especialmente significativo para la comunidad educativa y religiosa.







