El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) Melilla ha pronunciado en la mañana de este viernes su tradicional manifiesto del 1 de mayo, que este año llevaba el lema "Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia".
Un manifiesto en el que no sólo se han defendido los derechos laborales de la clase trabajadora, sino donde también se ha hecho un llamamiento en favor de la democracia y por el derecho internacional.
En primer lugar, la secretaria General del sindicato, María de los Ángeles Asensi, apeló al conjunto de la ciudadanía a participar en las movilizaciones del 1 de mayo de 2026. Lo hizo en nombre de un "sindicato de clase, internacionalista y democrático" como CCOO.
"Lo hacemos en un momento decisivo, en el que están en juego no solo las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino también la calidad y la fortaleza de nuestras democracias. Frente a quienes buscan dividir, enfrentar y levantar muros, CCOO responde con más derechos, más cohesión social y más democracia".
Asensi destacó como el contexto internacional está marcado actualmente por la inestabilidad, la guerra y el cuestionamiento del derecho internacional.
Citando conflictos como el de Irán, Ucrania, Líbano o la situación en Gaza; la secretaria General lamentó el fracaso de la comunidad internacional en garantizar la paz.
A continuación, la secretaria General de la Federación de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de CCOO Melilla, Natividad Ramos, mostró la exigencia del sindicato a un respeto estricto al derecho internacional, así como por el fin de las guerras y la protección de la población civil en los conflictos.
Desde CCOO abogan por una Unión Europea "valiente", comprometida con los derechos humanos y con una respuesta social sólida en sus políticas internas y en su papel como actor global, según dijeron. Destacan como de este modo, el sindicalismo reafirma su compromiso con la paz, la justicia social y la cooperación entre los pueblos.
"En España, asistimos al avance de la ultraderecha. Los discursos racistas, machistas, LGTBIfóbicos y xenófobos, así como los episodios de odio vividos en distintos puntos del país, son señales de una deriva peligrosa que debemos frenar colectivamente. CCOO defiende que sin diversidad no hay democracia, y sin democracia no hay derechos laborales".
Ramos también transmitió el apoyo del sindicato al proceso de regularización extraordinario aprobado recientemente por el Gobierno central. CCOO califica de "justicia social" esta medida, afirmando como su objetivo se centra en garantizar derechos y poner fin a la explotación laboral.
La secretaria General de la Federación de Enseñanza del sindicato Comisiones Obreras, Rosana García, tomó la palabra para enumerar los retos estructurales que afronta España. Entre otros, citó la emergencia climática, la vertebración territorial, el reto demográfico y el refuerzo de los servicios públicos.
Por ello, afirmó que CCOO propone un Pacto de Estado por la Emergencia Climática, que impulse un modelo productivo sostenible, con empleo de calidad y cohesión territorial.
"La vivienda se ha convertido en una emergencia social. CCOO reclama una intervención pública decidida que garantice el acceso a una vivienda digna, con un parque público suficiente y mecanismos eficaces para evitar la especulación. Sin vivienda no hay proyecto de vida. Sin proyecto de vida no hay cohesión social".
García sostuvo que los avances logrados en empleo, salarios y reducción de la temporalidad demuestran que otra política es posible. Sin embargo, añadió como todo ello "no es suficiente".
A tenor de dicha afirmación, desde la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO Melilla han defendido el impulso del sindicato a una plataforma centrada en asuntos como la reforma del despido conforme a la Carta Social Europea, la regulación del tiempo parcial para acabar con el fraude, el refuerzo del diálogo social y la negociación colectiva y una respuesta decidida al problema de la vivienda.
"La negociación colectiva debe fortalecerse. Es necesario un nuevo impulso al AENC para elevar salarios, reducir la jornada laboral y repartir de forma justa los beneficios empresariales. La digitalización y la inteligencia artificial deben estar al servicio de las personas trabajadoras, no de la precariedad. Hoy, más que nunca, es necesario activar la movilización sindical y social. Porque los derechos se conquistan. Porque cada avance ha sido fruto de la lucha colectiva. Porque frente al ruido, el odio y la división, la clase trabajadora responde con unidad, derechos y democracia".
La secretaria General tomó la palabra de nuevo para recordar como CCOO llama a la ciudadanía a movilizarse por la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo, la reforma del despido o por la regulación del tiempo parcial.
También por salarios dignos, la reducción de la jornada, la negociación colectiva, la vivienda como derecho básico, los servicios públicos o por una transición ecológica justa.
No quiso pasar por alto la igualdad y la diversidad y el sindicalismo, como herramienta para fortalecer la democracia.
María de los Ángeles Asensi concluyó la lectura del manifiesto proclamando el lema de este año.







