La convocatoria de subvenciones impulsada por la Consejería de Fomento para la instalación y mejora de ascensores en edificios de Melilla ha dejado, en su listado provisional, un total de 381 beneficiarios. Así lo ha anunciado el consejero de Fomento, Miguel Marín, quien ha calificado esta línea de ayudas como un “éxito” y ha puesto el acento en su marcado carácter social, al considerar que permitirá mejorar la calidad de vida de cientos de familias melillenses.
Según explicó Marín en rueda de prensa, la convocatoria cuenta con un presupuesto total de 2.669.000 euros. De esa cantidad, 2 millones de euros están reservados para viviendas de protección oficial, mientras que los 669.000 euros restantes se destinan a viviendas privadas. A falta de que concluya el plazo de 15 días hábiles concedido para subsanar la documentación requerida a algunos solicitantes, la resolución provisional ya recoge 381 familias que podrán beneficiarse de estas ayudas para contar con un ascensor en su edificio o mejorar el que ya tenían.
El consejero subrayó que se trata de una medida “eminentemente social”, en la línea de otras actuaciones desarrolladas en anteriores etapas por gobiernos del Partido Popular y de Ignacio Velázquez Rivera, dirigidas a facilitar la instalación de elevadores en promociones residenciales de la ciudad. El objetivo, sostuvo, es resolver problemas de accesibilidad que afectan especialmente a personas mayores, vecinos con movilidad reducida o familias que residen en inmuebles de varias plantas sin ascensor.
Una convocatoria con un fuerte componente social
Durante su comparecencia, Marín incidió en que esta línea de subvenciones responde a una necesidad real de numerosos melillenses que, por distintos problemas de movilidad, encuentran serias dificultades para salir de sus viviendas o desenvolverse con normalidad en su día a día. En ese sentido, recordó que en la ciudad existen edificios en los que algunos residentes llevan años condicionados por la ausencia de ascensor, una circunstancia que afecta directamente a su autonomía personal.
El titular de Fomento aseguró que esta actuación sigue la senda de otras intervenciones ejecutadas en promociones de vivienda protegida en Melilla. Entre ellas, mencionó la instalación de ascensores en las 400 Viviendas de la Constitución, en Ciudad de Málaga y en otros grupos residenciales de la ciudad, donde, según señaló, cientos de familias resultaron beneficiadas en años anteriores.
Ahora, con esta nueva convocatoria, son 381 familias más las que se suman provisionalmente a ese proceso de mejora de la accesibilidad en los edificios de la ciudad. Para Marín, estas ayudas suponen un nuevo paso en una política pública con un “extraordinario componente social”, al facilitar la eliminación de barreras arquitectónicas y favorecer unas condiciones de vida más dignas para muchos vecinos.
118 beneficiarios provisionales en viviendas de protección oficial
En el desglose ofrecido por el consejero, las viviendas de protección oficial concentran por el momento 118 beneficiarios. Se trata de familias residentes en distintas promociones que han sido incluidas en esta resolución provisional y que, una vez completados los trámites administrativos pendientes, podrán acceder a la subvención para la instalación de ascensores.
Marín enumeró entre las promociones beneficiadas las de Juan Guerrero Zamora 4, bloque 9; Enrique Nieto 2, bloque 14; Enrique Nieto 4, bloque 13; y Juan Guerrero Zamora 2, bloque 10. A estas se suman también otras viviendas situadas en Explanada Álvarez Claro 6 y Álvaro de Bazán 42.
Hasta la fecha, del total de 2 millones de euros reservados para este apartado de viviendas protegidas, la Administración ha reconocido ya 1.298.960 euros. El resto del presupuesto disponible dependerá de cómo se resuelvan los expedientes que aún presentan incidencias documentales y que podrán ser completados durante el plazo abierto para subsanaciones.
El consejero señaló que todavía quedan casos pendientes de revisión en este bloque, por lo que la cifra definitiva de beneficiarios y la cuantía total adjudicada en viviendas de protección oficial no se conocerán hasta que concluya este proceso y se analicen todos los expedientes.
263 familias de viviendas libres incluidas en la lista provisional
En cuanto a las viviendas libres o del mercado privado, la lista provisional recoge por ahora un total de 263 familias beneficiarias. Marín detalló que estas ayudas alcanzan a distintas promociones repartidas por la ciudad, entre ellas las de Justo Sancho Miñano IV, Maternidad 9, Marqués de Montemar de los Vélez 6, Simancas 14, Simancas 4, Álvaro de Bazán 43, Álvaro de Bazán 41 y Lope Bueno Querol 52, entre otras.
El importe concedido hasta el momento en este apartado asciende a 644.020 euros, una cifra que se acerca al total de los 669.000 euros inicialmente consignados para viviendas privadas. No obstante, el consejero recordó que las bases de la convocatoria contemplan la posibilidad de adaptar el reparto presupuestario entre ambas líneas, de modo que si finalmente sobra dinero en la partida de vivienda protegida, este pueda trasladarse a la de vivienda libre.
Esa opción permitiría ampliar el número de beneficiarios o cubrir expedientes adicionales en caso de que, una vez revisadas todas las subsanaciones, siga existiendo disponibilidad económica en una de las dos bolsas presupuestarias. El Gobierno local confía así en aprovechar al máximo los recursos asignados a esta convocatoria y llegar al mayor número posible de familias.
35 expedientes pendientes de subsanación
Uno de los elementos que condicionará el resultado final de esta convocatoria son los 35 expedientes que, según indicó Marín, se encuentran actualmente pendientes de subsanar incidencias. A sus solicitantes se les ha concedido un plazo de 15 días hábiles para aportar la documentación requerida o corregir los defectos detectados en sus solicitudes.
El consejero precisó que, hasta que no concluya ese plazo y se estudie con detalle cada caso, no podrá cerrarse la cifra definitiva de beneficiarios ni el importe final adjudicado. Por ello, insistió en que los datos difundidos ahora tienen carácter provisional.
La intención del Ejecutivo local es que el nivel de ejecución de la convocatoria se acerque al 100 por cien del presupuesto disponible. En palabras de Marín, el deseo del Gobierno es que pueda beneficiarse “el mayor número de familias melillenses”, siempre dentro de los criterios establecidos en las bases y una vez completado el análisis técnico y administrativo de cada solicitud.
Accesibilidad, autonomía y mejora de la vida diaria
Más allá de las cifras, el consejero quiso poner el foco en el impacto directo que tendrán estas subvenciones en la vida cotidiana de los vecinos. Explicó que la instalación de ascensores no solo beneficia a personas con movilidad reducida o con problemas físicos que les impiden subir y bajar escaleras con normalidad, sino también al conjunto de residentes de cada edificio.
Marín destacó que disponer de un ascensor facilita tareas tan habituales como subir la compra, desplazarse con carritos infantiles o acceder con mayor comodidad a las viviendas situadas en las plantas superiores. Por ello, definió esta actuación como “un gran logro social” que contribuirá a hacer más accesibles y habitables muchos inmuebles de la ciudad.
En esa misma línea, recordó que hay ciudadanos que llevan años prácticamente confinados en sus casas por no poder afrontar a diario el esfuerzo de bajar y subir escaleras. La instalación de elevadores, sostuvo, puede suponer para ellos un cambio radical en su calidad de vida, al devolverles libertad de movimiento y una mayor independencia.
La cifra definitiva se conocerá tras el análisis final
Miguel Marín cerró su intervención expresando la satisfacción del Gobierno local por la respuesta obtenida en esta convocatoria, que considera una muestra de la utilidad de este tipo de ayudas para atender demandas muy concretas de la ciudadanía. A su juicio, la elevada cifra de beneficiarios provisionales confirma la necesidad que existía en Melilla de seguir impulsando políticas de accesibilidad en los edificios residenciales.
No obstante, insistió en que será necesario esperar a que finalice el plazo de subsanación y a que se revisen todos los expedientes para ofrecer los datos definitivos. Será entonces cuando la Consejería dé a conocer cuántas familias resultan finalmente beneficiarias y qué cantidad exacta se ejecutará en cada una de las dos líneas de ayuda.
Hasta ese momento, la Ciudad mantiene abiertas sus previsiones con la esperanza de que el grueso de los expedientes pendientes pueda completarse correctamente. Si eso ocurre, la convocatoria podría agotar prácticamente todo su presupuesto y ampliar aún más su impacto social.
Con esta iniciativa, el área de Fomento vuelve a situar la accesibilidad como uno de los ejes de su actuación en materia de vivienda, en una ciudad donde la estructura de muchos edificios y la antigüedad de determinadas promociones hacen que la instalación de ascensores siga siendo, para muchas familias, una necesidad urgente más que una simple mejora.








