Melilla contará con dos pisos tutelados para destinarlo a la asistencia de personas que bajo criterio sanitario pueden llevar una vida independiente mediante un seguimiento terapéutico de baja intensidad y que tengan diagnosticada alguna discapacidad intelectual. Así, el objetivo es reconvertir un espacio del que ya dispone la Ciudad en un centro de estancia temporal de mayores.
La entidad promotora de esta iniciativa es la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Melilla (Emvismesa), que destinará a estas funciones un bajo comercial tras una serie de obras de adaptación del inmueble.
El espacio elegido se encuentra en el barrio del Polígono Hebreo y el edificio donde se inscribe se configura en un bloque plurifamiliar con forma cuadrangular donde su planta baja se destina a este único local y al portal de acceso a las viviendas superiores.
Se ubica en una parcela con uso principal residencial, en los bajos de un bloque residencial existente cuya construcción data aproximadamente del año 2006. Se encontraba, previo a esta reforma interior que se plantea, con algunos acabados en suelos y paredes que hoy día cuentan con cierto deterioro.
Pacientes con una vida autónoma
El Gobierno local justifica esta actuación en la inexistencia de recursos para personas con enfermedad mental en Melilla, lo que hace que estas personas tengan que trasladarse a Málaga, rompiendo los lazos familiares y comunitarios. Igualmente, existe cierto sector de personas con diversidad funcional intelectual cuya afectación permite llevar una vida autónoma y que podrán ser usuarios de este nuevo complejo asistencial.
Otro de los argumentos es que Melilla solo cuenta con un Hospital Comarcal con cuatro habitaciones que atiende a los casos de enfermos mentales con crisis aguda. Añaden que existe un concierto con tres hospitales para estancias medias en la vecina ciudad de Málaga y que los usuarios que asisten tienen que recibir una subvención debido al coste elevado de esos recursos asistenciales.
Igualmente, en algunas ocasiones estos enfermos que se encuentran en fase de recuperación y reintegración a la vida social no disponen de recursos habitacionales por distintas circunstancias, ya sea por problemas familiares o por ser personas sinhogaristas, entre otras. Por ello, con este recurso de pisos tutelados se posibilita su atención y puede acoger también a aquellos enfermos que en la actualidad son residuales y que siguen un tratamiento que no requiere un centro especializado.
Detalles de la reforma
La reforma interior de este local se realizará en una única planta baja, de manera que pueda contar una sala de espera (recepción), administración y registro, sala de descanso del personal, sala polivalente de lo social con comedor, cocina, servicios higiénicos (lavandería, laundry u office), sala polivalente profesional con dispensario de medicamentos provisto de esterilizador instrumental, almacén, vestuario del personal, aseo público, dos baños completos adaptados para personas con movilidad reducida y un total de ocho habitaciones para los usuarios.
El local objeto de adaptación se encuentra en la actualidad con acabados en sus paredes y suelos, que hoy día cuentan con cierto deterioro, por lo que el proyecto redactado contempla la demolición de dichos elementos y su reposición acorde a los nuevos espacios.
Más al detalle, todo el local se considerará de atención al público, excepto los espacios privados destinados para proporcionar dicha atención, como la administración y registro, la cocina, los servicios higiénicos de lavandería, el vestuario y sala de descanso del personal, el almacén y el dispensario de medicamentos.
También se contempla la reubicación de los armarios de contadores de agua y eléctricos del edificio para mejora del suministro, dado que se está procediendo al cambio de contadores de forma gratuita por parte de la Ciudad. La Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública ha presupuestado 425.000 euros para ejecutar esta actuación.








