Melilla no sólo está teniendo un invierno lluvioso y frío, sino también muy ventoso. Nuestra ciudad ha permanecido varios días en alerta por viento a lo largo del presente mes de enero.
Sin embargo, Melilla tuvo en el día de ayer martes la jornada más ventosa, pues se encontró en alerta amarilla por fuertes vientos, con rachas de 70-80 kilómetros por hora, así como en alerta naranja por fenómenos costeros.
Una jornada en la que el Cuerpo de Bomberos se enfrentó a un total de 17 incidencias por toda la ciudad autónoma, debido a estas condiciones climatológicas adversas.
Sin embargo, se trató de intervenciones normales que se producen en una jornada ventosa en Melilla, tal y como confirmaron fuentes del Cuerpo de Bomberos a este medio.
"Nada fuera de lo habitual".
Cabe destacar la actuación en una nave del SEPES, debido al riesgo de desprendimiento de las planchas de acero de la cubierta. No en vano, una cayó llegó a caer en la vía pública.
Los Bomberos se encargaron de inspeccionar la cubierta de la nave y fijar las planchas.
Según se ha manifestado a El Faro, estas chapas eran de remplazo, debido a unas obras que se están acometiendo en dicha nave, por lo que no estaban bien sujetas.
Respecto al resto de intervenciones llevadas a cabo ayer, los Bomberos se encargaron de retirar vallado inestable de varios solares, así como del saneamiento de una cubierta de un parque infantil.
También acudieron por el aviso de luminarias de farolas a punto de caer a la vía pública por el viento y se notificó a los servicios de mantenimiento de Himosa.
Asimismo, tuvieron que intervenir por la caída de ramas y por el riesgo de caída de un árbol ladeado por la fuerza del viento. En la mayoría de los casos, los Bomberos avisaron a la empresa Talher para que se encargara del mantenimiento de los ejemplares afectados. Sin embargo, en un caso se tuvo que balizar la zona.
También se requirió la presencia de los Bomberos por el saneamiento de fachadas ante el peligro de caída de cascotes, así como por el derrumbe de un techo en una vivienda abandonada. Además, se encargaron de la recogida y saneamiento de cables sobre viviendas y en la vía pública.
Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales por el viento en Melilla.
El resto de incidencias en la jornada de ayer fueron las que por desgracia, son tónica habitual en el cuerpo: Incendios en contenedores y rastrojos.
La Consejería de Seguridad Ciudadana anunció ayer el cierre del cementerio de la Purísima Concepción debido al fuerte viento, al igual que los parques y jardines municipales.
Asimismo, las instalaciones deportivas al aire libre de la Ciudad permanecieron cerradas durante la jornada de ayer.
Alerta naranja
Melilla estuvo ayer martes 20 de enero en nivel naranja por mala mar y en nivel amarillo por vientos fuertes. La ciudad autónoma fue una de las zonas con mayor nivel de riesgo meteorológico en todo el país, en un contexto de alertas activadas en gran parte del territorio nacional.
En total, 10 comunidades autónomas permanecieron bajo alerta ayer martes por diversos fenómenos adversos como lluvias intensas, oleaje, nevadas, viento y aludes. De todas ellas, Baleares, Cataluña, Galicia, la Comunidad Valenciana y Melilla se encontraron en nivel naranja, que implica un riesgo importante. El resto estuvo en alerta amarilla por algún tipo de fenómeno meteorológico.
En el caso concreto de Melilla, el nivel naranja fue activado por fuerte oleaje en el litoral, mientras que la alerta amarilla respondió a previsiones de viento que alcanzaron rachas de hasta 70 kilómetros por hora. Estas condiciones supusieron un riesgo relevante tanto para actividades marítimas como para la circulación en superficie.
El nivel naranja indica un peligro importante, especialmente para la navegación y para cualquier actividad cercana al mar, por lo que en esos casos, siempre se recomienda extremar las precauciones.








