Un mes después de la apertura del Hospital Universitario de Melilla (HUME), la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha emitido un comunicado público en el que alerta sobre la existencia de “graves deficiencias” en el funcionamiento del nuevo centro hospitalario. La organización sindical considera que el arranque de la actividad sanitaria en las nuevas instalaciones ha estado marcado por la “falta de previsión” y una “planificación insuficiente” por parte de la administración sanitaria, lo que ha derivado en numerosos problemas laborales, organizativos y asistenciales.
CSIF subraya que la apertura del hospital se realizó en pleno periodo navideño, con una parte importante del personal de vacaciones, algo que el sindicato considera un “error de gestión” que ha condicionado negativamente el arranque del centro. La presidenta del sector de Sanidad de CSIF en Melilla, Ana Eusebio, afirma que esta decisión ha tenido un impacto directo en la organización de los servicios y en la capacidad del hospital para operar con normalidad en sus primeras semanas.
Eusebio recuerda que el HUME es entre cuatro y cinco veces más grande que el antiguo hospital comarcal, por lo que requiere una dotación de personal significativamente mayor para cubrir todas las áreas y servicios. Sin embargo, CSIF denuncia que no se ha reforzado adecuadamente la plantilla, lo que ha provocado sobrecarga de trabajo y una presión constante sobre los profesionales.
Entre las categorías con déficit, el sindicato menciona a celadores, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAEs), personal de enfermería, limpieza, mantenimiento, informática y otros servicios esenciales.
“Los circuitos son más largos, los tiempos de desplazamiento internos se han multiplicado y los trabajadores no dan abasto”, señala Eusebio. Esta situación, añade, está afectando tanto a la salud de los profesionales como a la calidad asistencial que reciben los pacientes. A juicio del sindicato, esta carencia de recursos humanos debería haberse previsto con antelación a la puesta en marcha del centro.
Uno de los ejemplos más preocupantes, según CSIF, es el de la Unidad del Dolor, cuyo funcionamiento califican de “claramente deficiente”. Denuncian que los pacientes no están siendo revisados con la frecuencia adecuada y que, cuando intentan pedir cita, se encuentran con que la agenda está cerrada, lo que impide su atención. Eusebio advierte del sufrimiento que esta situación está generando en personas con patologías crónicas que requieren un seguimiento constante.
En este contexto, el sindicato enfatiza que la responsabilidad de estas deficiencias no recae en los trabajadores del hospital, que “están realizando un esfuerzo enorme para atender a los pacientes en condiciones muy difíciles”, sino en los responsables de la gestión sanitaria.
Además, denuncian que algunos mandos intermedios están actuando con falta de implicación. Según el comunicado, ante las quejas del personal, la respuesta de algunos responsables ha sido simplemente “llamen a su sindicato”, una actitud que CSIF interpreta como “dejación de funciones” y falta de liderazgo.
A los problemas de personal y organización, se suma la denuncia sobre la falta de utilización de tecnologías anunciadas como parte de la modernización del hospital. El sindicato cita específicamente el caso del robot quirúrgico Da Vinci, uno de los equipamientos estrella del nuevo hospital, que a día de hoy sigue sin estrenarse y sin previsión de uso a corto plazo. Para CSIF, esto evidencia una “falta de planificación tecnológica” y un “mal aprovechamiento de recursos públicos” que deberían estar al servicio de la ciudadanía.
Asimismo, CSIF critica la gestión de la bolsa de trabajo, que presenta, según el sindicato, “graves deficiencias” tanto en los contratos como en los nombramientos. Esta situación estaría generando incertidumbre y malestar entre los profesionales, dificultando además la cobertura eficiente de los puestos necesarios para el correcto funcionamiento del centro. “La improvisación se ha convertido en la norma y eso está afectando a todos los niveles del hospital”, denuncian.
Las advertencias del sindicato no son nuevas. Ya en diciembre, CSIF Sanidad expresó públicamente su preocupación por los riesgos de realizar el traslado durante las fiestas navideñas. En declaraciones recogidas por El Faro de Melilla, el sindicato consideraba que habría sido más adecuado esperar a contar con una estructura más sólida y unos recursos humanos bien dimensionados. “La paciencia la tendrían que haber tenido ellos y haber esperado”, afirmó entonces la portavoz sindical, en referencia a los responsables institucionales del proceso.
Frente a las declaraciones oficiales que han apelado a la comprensión de la ciudadanía por los ajustes propios de una transición de estas características, CSIF responde que “la impaciencia en la apertura del HUME, sin una puesta en marcha progresiva y planificada, es la responsable de la mayoría de los problemas actuales”. A juicio del sindicato, no se puede apelar a la paciencia ciudadana cuando no se han hecho los deberes desde la administración sanitaria.
Por todo ello, CSIF exige una revisión urgente de la planificación del Hospital Universitario de Melilla, el refuerzo inmediato de personal en todas las categorías profesionales, la activación plena de todos los servicios, incluyendo los tecnológicos que aún no se utilizan, y un trato respetuoso hacia los trabajadores sanitarios, cuyo compromiso con la atención a los pacientes está, según el sindicato, “muy por encima de las condiciones que enfrentan”.
“La profesionalidad de los trabajadores no puede seguir siendo el único pilar que sostiene el sistema sanitario. Es imprescindible una gestión responsable que garantice una atención segura, digna y de calidad para la ciudadanía melillense”, concluye Ana Eusebio en la nota distribuida por CSIF Sanidad.









He estado hospitalizado en el Hume estos últimos días y no he notado las deficiencias que denuncia CSIF .Todo lo contrario,en atención,pruebas,etc,etc,etc.Se nota que la correa de transmisión del PP en el plano sindical no desaprovecha un ripio para criticar al gobierno central.