Juan José Imbroda, presidente de la Ciudad Autónoma, tiene muy claro que en mayo de 2027, Melilla “a estar mucho mejor” que cuando entró su Gobierno a tomar las riendas de la gestión de la Administración Local en mayo de 2023. Recuerda Imbroda que encontraron “un desierto” y que se tuvieron que poner a “pilotar la aeronave” para poder iniciar el despegue de la ciudad en todos sus ámbitos. Y de ahí la puesta en marcha de líneas estratégicas para la reconversión económica que, en su opinión, están empezando a dar sus primeros frutos. El presidente, además, tiene un mensaje claro para los melillenses de cara a 2026: “Si entendemos bien el discurso de la convivencia y el respeto entre todas las culturas, será lo importante para que Melilla salga adelante muchísimo, muchísimo mejor que en estos momentos”.
-¿Qué es lo que más resaltaría de la acción de su Gobierno durante 2025?
-Bueno, pues que ha seguido fielmente nuestro compromiso de gestión, nuestro compromiso de una ciudad mejor que emana de nuestro programa electoral y que ya había anunciado yo en los discursos de investidura. Hemos seguido ese guion sin desviarnos ni un ápice del terreno y de nuestro cometido que es seguir y cumplir lo que prometimos los melillenses en el año 23.
-Parece que los melillenses no ven gestión si no es por los ladrillos, ¿cree que son conscientes de cómo se ha ido sembrando para conseguir la reconversión económica de la ciudad?
-Supongo que sí, supongo que son conscientes, porque fíjense, uno de las grandes áreas, por ejemplo, de los grandes retos es el turismo. La gente está viendo los turistas en la calle, los hoteles mucho más llenos, los guías turísticos con muchísimos grupos…, esto se ve, se palpa.
Si hablamos de universidad, ellos saben todos que tenemos más grados para el año que viene, más grupos también, el grado de inteligencia artificial, que se ha hablado mucho de ello, que también se ha puesto, ellos saben que el edificio Correos se está haciendo, ellos saben que en el local 33 también estamos trabajando en el puerto para infraestructuras. Eso se está palpando también. Y en cuanto a innovación tecnológica, con que ven nada más que la cifra de la seguridad social, las altas que hay, que son más de mil personas que están trabajando en el sector y han aumentado hasta treinta y tantas empresas más, bueno, pues eso también hay mucha gente trabajando ya con personal directo, indirecto y se está notando.
Esos son los tres grandes ejes del cambio del modelo económico de la ciudad, que, por cierto, no tenía ninguno, porque se cerró la frontera en el año 18 y ya no se preocuparon de más. Y aparte de todo eso, tenemos en marcha un proyecto grande que hemos llamado Melilla Joven, con un paquete de ayudas fenomenal, que se está cumpliendo totalmente. Puedo hablarle asimismo de un Melilla Invierte que se está trabajando en despachos, pero ahora ya empezará a salir a la calle, a la vista de la gente, porque estamos hablando de las construcciones, etcétera. Yo creo que sí, la gente ya sabe. Además la gente nos conoce también, nuestros paisanos nos conocen y saben que somos gente seria gestionando.
-¿Y qué piensa que le ha faltado para completar su proyecto del año 2025?
-Pues me ha faltado tiempo, fundamentalmente tiempo. Esto es una guerra continua contra el tiempo, porque bueno, hay un aparato administrativo, hay unas normas administrativas cada vez más densas y más exigentes y entonces los demás no arrancan con la velocidad que uno quisiera que pudieran arrancar.
Así que fundamentalmente lo que me ha faltado ha sido tiempo, pero ya saben que esto es una legislatura de cuatro años. Esto es una historia de cuatro años, empezó y a ver cómo acaba, que va a acabar bien. Por lo tanto, dentro año y medio, cuando acabe en mayo del 2027, haremos el balance definitivo.
-Hablamos de barrios. ¿Qué opina de las críticas de la oposición a lo que consideran un abandono de los barrios por parte de su gobierno?
-Que ya no llevan razón. Es una crítica fácil, demagógica, populista, muy usada ya, ¿no? Claro, si usted va por cualquier barrio de la ciudad seguro que encontrará algo, como si va por el centro de la ciudad o en su misma casa de uno, siempre encontrará algo, pero nunca se acaba para que todo esté perfecto. Y sabe usted que nosotros, por los años que hemos estado en el Gobierno, muchos barrios son nuevos, los hicimos nosotros y hemos estado siempre al mantenimiento de todos ellos.
Y ahora ya no dicen nada de la limpieza, ¿no? Lo mismo que decían que hemos abandonado los barrios, estaban hablando siempre que estaba Melilla sucia y ya no dicen nada, porque saben que estamos dando una batida. Los medios que empleamos y los recursos que pusimos encima de la mesa han tardado su tiempo para que entren en rodaje, pero ya están funcionando cada día más y ya se está notando la evolución tan importante que en este sector se está teniendo. O por ejemplo el agua, también una de las muletillas más frecuentes utilizadas por ellos, es pésima gestión cuando sabían que era la Confederación Geográfica del Guadalquivir la que tenía la responsabilidad, es la que lo llevaba, es la que nos tuvo que dejar la planta en las condiciones óptimas y no fue así.
-¿Se encauza el tema del agua?
-Sí, yo ya dije, vamos a retomar el asunto del agua, lo tomamos nosotros directamente y además con varias medidas importantes que están funcionando. Ya se habla menos, ya no se habla del agua.
-¿Estará en 2026 terminado el texto del Estatuto de Autonomía que pretende para Melilla?
-Pues no lo sé sí estará totalmente listo. Estamos trabajando en ello. Cuando tengamos la propuesta escrita completa hay, además, que pasarla por las comisiones y demás. Pero fundamentalmente, como saben ustedes, es el Gobierno nacional el que tiene que ser proclive y abierto a que esto pueda ser posible. Y tiene que ser posible porque tenemos muchos corsés, muchas trabas, muchos problemas administrativos que no nos dejan crecer más como puede hacerlo cualquier otra ciudad española. Eso también es un hándicap a la hora de desarrollar políticas sociales, políticas económicas en general y esto es un reto de primera magnitud. Pero estamos en ello, estamos trabajando. En este asunto sería una pieza clave que el señor Feijóo fuera el presidente del Gobierno de España.
-¿Cómo van las gestiones para que Europa le reconozca a Melilla un estatuto especial dentro de la Unión?
-Habría que preguntarle al presidente del Gobierno de España. Yo le mandé las peticiones, las propuestas, a Pedro Sánchez hará unos 5 meses, me dijo que se iba a poner con ella, hace un mes me contestó que se iba a poner con ella, pero usted sabe que esas propuestas para que Melilla fuese similar a una región ultraperiférica o el estudio de la posibilidad de entrar a la Unión Aduanera, que nosotros fuéramos parte de todos los fueros europeos, usted sabe que eso depende más que del Parlamento Europeo, más que, por supuesto, de la voluntad del Gobierno de Melilla, del Ejecutivo Nacional. Es el Gobierno de España el que tiene que obtenerlo, plantearlo y obtenerlo de las comunidades europeas, sobre todo en el Consejo de la Unión Europea, donde el señor Sánchez tiene que sacar estas propuestas, que son muy importantes para Melilla, que no podemos dejar abandonadas ni un minuto. Nosotros dejamos nuestro empeño a través del Parlamento Europeo, a través de las Cortes Nacionales, nos dejamos la piel y estamos insistiendo en ello, porque es fundamental para nosotros, para Melilla, que Europa nos dé el papel que nos corresponde, desde todos los puntos de vista. Pero ahí, como he dicho antes, el Ejecutivo Nacional es el que tiene más que decir.
-¿Cree que Europa se involucra lo suficiente en la defensa de los intereses de Melilla frente a Marruecos? Porque da la sensación de que no han hecho absolutamente nada.
-Europa no es un ente que tenga que actuar por sí misma, hay que motivarlo. ¿Y quién tiene que motivarlo? Pues el Gobierno de España, con nuestra representación permanente en la Unión Europea en todos los foros. Es el Gobierno de España el que tiene que acudir y el que tiene que pedir ayuda o el que tiene que exigir respuesta ante un tercero, porque España es una parte de la Unión Europea, un miembro activo de la Unión Europea. Por lo tanto, es el Gobierno Nacional el que tiene que solicitar que esas ayudas, que esos planteamientos, como yo decía antes, se pongan encima de la mesa. Y si no solicitan, si no dicen nada de Europa, no va a hacer nada, claro.
-¿Qué balance se puede hacer sobre los resultados de los convenios suscritos con Andalucía, con la Junta?
-Pues yo creo que positivo. Estamos dentro ya de la oficina que tiene permanente Andalucía en la Unión Europea, allí en Bruselas. Tenemos una comunicación muy fluida, estamos ya enterándonos de todos los programas, todos los proyectos que están saliendo, nos lo están comunicando y tenemos allí un asesoramiento importante para los temas que a nosotros nos interese. Y en este campo se abren a los temas, a los programas económicos de ayudas de todo tipo que hace la Unión Europea para los países que la conforman. Entonces, ahí sí estamos, y estamos al corriente de todo lo que está pasando.
-Queda año y medio para las elecciones. ¿Hay desgaste en su Gobierno?
-Creo que no, pero francamente a mí eso no me preocupa. Vamos, no me preocupa, o mejor dicho, no me ocupa el tiempo. El desgaste o no, se verá en mayo del 27. Nosotros estamos cumpliendo escrupulosamente lo que prometimos y yo creo, sinceramente, que la mayoría de los ciudadanos sigue estando con el Partido Popular porque entiendo que es la mejor opción, la opción que tiene una propuesta, una respuesta a los problemas, la que tiene un guion, la que sabe dónde tenemos que llevar la ciudad. El resto es un vacío, el resto es un desierto.
Yo creo que la cosa la tenemos bastante clara. Nosotros, nuestros adversarios, somos nosotros mismos, que seamos o no seamos capaces de cumplir las promesas que hemos hecho a los melillenses. Y en ese orden ya las contaremos cuando lleguemos a mayo del 27 y espero que tendremos una oferta muy importante de trabajos hechos.
-¿Ve elecciones generales en un futuro más o menos cercano?
-Les da exactamente igual. En Extremadura Sánchez ha tenido una derrota estrepitosa. Las encuestas nacionales les van fatal. Y en Extremadura ha pasado lo que ya se está viendo venir: la izquierda, la que representa a Sánchez, que es un partido radical que hace tiempo que abandonó los postulados de la socialdemocracia. Ya le están surgiendo muchas contestaciones dentro de su propio partido, dentro de su esfera. Y bueno, para él va a ser un año de pérdidas electorales seguidas, que serán catastróficas para su partido. Ahora vienen las de Aragón, que son en febrero, después vendrá Castilla-León, más adelante tiene que venir Andalucía. Yo creo que le espera un calvario de pérdida de elecciones fenomenal. Pero se enquista, le da exactamente igual.
No tiene presupuesto, le da igual. No puede gobernar, le da igual. Bueno, pues yo no sé, la verdad es que eso es una cosa inédita en la democracia en España.
Yo creo que la democracia europea también. Un señor que tenga sin presupuesto a un país, a una nación, que es una nación importante durante dos o tres años y que no tenga nada más ni un interés en que lo haya, pues imagínense, ¿para qué lo queremos? Pero no se entera, y si se entera, se resiste, porque habrá alguna razón oculta que a él le obliga a aguantar lo que pueda.
-¿Cómo va a estar Melilla en 2027? ¿Qué podrán presentar para las elecciones municipales y autonómicas de ese año? Muchas cosas, muchas cosas. Va a estar mucho mejor que cuando la encontramos nosotros en mayo del 23.
-En mayo del 23 no había pulso, era una ciudad sin rumbo. Esto era un desastre. Ya saben ustedes que aquí ha habido unas operaciones, unos problemas judiciales importantes, y aquí ha habido una gestión de los cuatro años anteriores que era puro desastre por desastre.
Nos encontramos aquí, como he dicho antes, un desierto, y hemos tenido que empezar a ponernos a los mandos de esta aeronave para poder arrancarla y gestionarla. O sea que yo creo que, por supuesto, va a estar mucho mejor. Cada año está mejor y en mayo del 27 va a estar mucho mejor.
-Y, finalmente, ¿cuál es su mensaje a los melillenses para 2026?
-Que sigan confiando, que sigan confiando en Melilla fundamentalmente. Melilla es una ciudad que tiene mucho futuro, mucho futuro, y si sabemos nosotros, pues entre todos, llevarlo, yo creo que estamos en la línea de conducir a la ciudad en un futuro mucho mejor. Espero y deseo que entre pronto otro Gobierno nacional, que entre, por ejemplo, señor Feijóo, que sería mucho mejor para Melilla.
Y también un consejo. Yo lo decía otro día en una charla que di en un evento. Los melillenses tenemos que tener muy claro quiénes somos los que conformamos la ciudad y las culturas de dónde provenimos, las que somos. Y tenemos que tener clarísimamente que no se puede manipular, tergiversar, ni dar falsos discursos en relación con la comunidad a la cual cada uno representa la cultura. Eso sería aberrante y sería un suicidio.
Así que el camino que llevamos de respeto, de tener todo, saber que formamos un solo pueblo, de saber todos que cada uno puede hacer dentro de su libertad, pues practicar su cultura, su religión, como crea conveniente, pero siempre que no machaquemos al prójimo. Y además, dentro de lo que es la Constitución española y la manera de España. Todo esto, si lo entendemos bien, será lo importante para que Melilla salga adelante muchísimo, muchísimo mejor que en estos momentos.









Y cuando le va a exigir al ministerio de Sanidad que se atienda sanitariamente a los melillenses, traigan los profesionales de los que ahora carecemos y reduzcan las listas de espera ?.
Los que están cada día mejor y sobre todo mejor pagados son sus amiguetes,enchufados y familiares de éstos.En que estamos mejor el resto de los sufridos melillenses?