La Real y Franciscana Congregación de Nuestra Señora de la Victoria ha transmitido su más sincero agradecimiento al pueblo de Melilla por su participación y respaldo durante los actos religiosos en honor a la Virgen de la Victoria, Patrona Coronada y Alcaldesa Honoraria Perpetua de la ciudad.
Durante los días comprendidos entre el 30 de agosto y el 7 de septiembre, Melilla vivió intensamente una nueva edición de la tradicional novena dedicada a su Patrona. Los actos religiosos se desarrollaron en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, donde cada jornada estuvo marcada por la oración, la celebración de la Eucaristía y el rezo del Santo Rosario. Desde la Congregación subrayan que esta edición de la novena tuvo un marcado carácter solidario y espiritual, enfocado en la súplica por la paz mundial y la ayuda a los más necesitados.
En el comunicado emitido por la propia Congregación, se destaca cómo los fieles elevaron sus plegarias “por aquellos hermanos que viven en países en guerra o en regiones asoladas por la hambruna”. En este sentido, cada acto litúrgico se convirtió en una muestra de empatía y compromiso cristiano con las realidades más duras del presente. “No podemos ser impasibles ante esto”, subraya la misiva, recordando la vocación solidaria que debe guiar a la comunidad.
Uno de los momentos más emotivos previos a la novena fue la presentación del cartel oficial, el pasado 23 de agosto. La obra, firmada por el artista Luis Legido Frías, fue presentada por Francisco Gámez Pérez, Paco, en un acto cargado de emoción y simbolismo. “Más de una lágrima resbaló por las mejillas de los presentes”, rememora la Congregación, poniendo en valor el efecto que la conjunción de arte, devoción y sentimiento puede provocar en el alma colectiva de la ciudad.
Gracias a la favorable climatología, Melilla pudo volver a ver a su Patrona recorrer calles y plazas, en una procesión que volvió a unir a vecinos y visitantes. Desde la organización se hace especial hincapié en el valor de esta presencia en las calles. “Este año, los melillenses te pudimos sentir cerca, muy cerca”, destaca el escrito, en alusión al vínculo espiritual que se refuerza cada septiembre.
Además del componente religioso, la Congregación quiso resaltar la dimensión integradora de la devoción mariana en Melilla. “Tu presencia nos une, da igual la religión que profesemos, porque Tú obras el milagro de la unión”, afirman. Esta idea refuerza la función simbólica de la Virgen de la Victoria como figura de cohesión ciudadana en una ciudad caracterizada por su diversidad cultural y religiosa.
La tradición del patronazgo de la Virgen en Melilla se remonta al 3 de febrero de 1756, cuando fue proclamada oficialmente como Madre y Protectora. Desde entonces, cada año se renueva esta promesa en un acto de reafirmación de fe colectiva. Esta continuidad histórica también se vio reflejada este año con la invitación del Papa Francisco a ser “Peregrinos de Esperanza”, un mensaje que la Congregación ha adoptado con especial sensibilidad.
“En este año en el que somos, como dijo el Papa Francisco, Peregrinos de Esperanza, ayúdanos en nuestro caminar para que no dejemos de ser ejemplo de Fe y Caridad”, señala el texto como broche final, mostrando la voluntad de mantener el compromiso cristiano más allá de las fechas señaladas.
Finalmente, la Congregación expresó su gratitud a todos los que, con su presencia y participación, contribuyeron a engrandecer las celebraciones. “Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a quienes han logrado, con su presencia, que la novena luciera como Tú mereces”, concluyen.








