Sin embargo, abandonaron la ciudad autónoma 1.700. El CETI continúa saturado.
Lo ocurrido en el cerro de Palma Santa el pasado martes ha vuelto a poner en primera línea de la actualidad política la presión migratoria que sufre Melilla desde mediados del 2011.
En la jornada de ayer, el Gabinete de Comunicación de la Delegación del Gobierno facilitó a este periódico los principales datos de inmigración registrados durante el pasado año, según los cuales entraron en la ciudad autónoma 1.940 inmigrantes y la abandonaron 1.700, quedando en Melilla un total de 240.
Por otro lado, detallaron que actualmente hay en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla un total de 735 residente, pese a que sólo tiene capacidad para 480.
La Delegación del Gobierno continúa trabajando para normalizar la situación en el centro. Cada semana se producen rondas de identificación de inmigrantes para que sean posteriormente trasladados a la península. Su destino es dispar, ya que algunos ingresan en Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE), mientras que otros entran en pisos de acogida gestionados por asociaciones humanitarias.
En declaraciones realizadas en la jornada de ayer, el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, señaló que cuandó tomó posesión del cargo la situación en el centro era peor, pues había 874 residentes.
Así pues, su objetivo es trabajar de manera árdua para que el CETI pueda volver a la normalidad lo antes posible, agilizando los trámites para trasladar fuera de Melilla a los inmigrantes.
Según explicó, la principal dificultad que entraña este cometido es estudiar la situación en la que se encuentra cada uno de los residentes, ya que hay casos de personas que pueden regularizar su situación, aunque buena parte son trasladados a la península para su posterior devolución a sus países de origen.
De igual modo, aseveró que tratará esta problemática con la Administración del Estado.






