Los melillenses tienen en el Real de la Feria un espacio abierto a toda la familia y con precios muy económicos. No busquen más, se trata de la caseta de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Melilla. Un espacio de ambiente puramente castrense, pues no faltan en sus paredes las fotografías de la Legión, banderas, emblemas o pósters de La Africana; pero que también es un buen sitio para disfrutar buenos momentos, siempre con la atención de un gran equipo de profesionales.
Este es el segundo año que la Hermandad monta caseta en la Feria, pues tras una más que grata experiencia en 2024, el Real de la Feria no podía quedarse sin un lugar legionario.
En su clientela predominan los grupos grandes, mayormente familias, como puede verse en las mesas distribuidas a lo largo de la caseta. Aunque este jueves habrá lleno de clientes del Tercio Gran Capitán, la entrada no está cerrada sólo a legionarios o a veteranos de esta Unidad; por lo que los melillenses son más que bienvenidos a disfrutar de una caseta única.
Una Feria que está dejando las mejores sensaciones, como manifestó a El Faro la trabajadora Romaisa Kaddouri, quien no sólo destacó la gran afluencia de clientes, sino que también añadió que estos se van con las mejores sensaciones.
"El sábado hubo un momento que tuvimos que rechazar a gente, porque estábamos completos y seguramente no será el único día que tengamos que hacerlo".
3 buenos motivos
Los motivos de estas buenas opiniones de clientes y asistentes: Precios económicos, buen ambiente y una decoración única.
Romaisa hizo hincapié en los bajos precios de las bebidas, destacando ejemplos como los 2,80 euros de las macetas de cerveza y las copas a 5 euros. No se quiso olvidar tampoco de las raciones, a precios más económicos que en otros recintos o del pollo asado, siendo esta la única caseta de la Feria que ofrece esta delicia.
"Hemos puesto unos precios más económicos para ayudar a las familias, para que puedan disfrutar también de la Feria".
Cabe destacar otro aliciente para venir: La leche de pantera. A precio de 12 euros la botella, esta caseta es la única caseta de todo el Real de la Feria donde los melillenses y visitantes podrán probar esta mítica bebida legionaria. Según se cuenta, el general José Millán-Astray, uno de los padres de La Legión, pidió al barman Perico Chicote que discurriera una bebida fácil, rápida y nutritiva con la que amansar a los legionarios en campaña: Un poco de leche condensada, otro poco de ginebra, hielos y canela en polvo. Se ha llegado a comentar que los legionarios le añaden pólvora sacada de los cartuchos.
Sin duda los precios marcan la diferencia, pero no estos no son el único aliciente para acudir a la caseta. La decoración legionaria no deja de ser un revulsivo para atraer gente a su interior, pues los clientes pueden deleitarse con La Legión mientras disfrutan de la Feria de Melilla, una combinación insuperable. Además, el ambiente de camaradería que se respira en la caseta, junto a los regalos que ofrecen a los clientes, hacen que muchos repitan día tras día.








