El Partido Popular ha lanzado duras críticas contra el Gobierno de España, al que acusa de dejar fuera a Melilla de las ayudas estatales para la descarbonización energética. Según denunció Manuel Ángel Quevedo, coordinador general de Proyectos y Programas del PP, esta exclusión afecta directamente al futuro de la central térmica de la ciudad, que seguiría funcionando con combustibles altamente contaminantes como el gasoil y el fuel pesado, en lugar de transformarse para operar con gas natural licuado (GNL).
Quevedo calificó esta situación como “el más grave problema medioambiental y de salud para los melillenses”, ya que se trata de una central eléctrica “considerada una de las más contaminantes de la Unión Europea” y que, además, se encuentra en pleno centro urbano. “Es un grave atentado tanto al medioambiente como al cambio climático, y sobre todo a la calidad del aire de todos los melillenses”, afirmó, subrayando que desde hace más de una década existen planes para su conversión a GNL.
El dirigente popular cargó con fuerza contra el Gobierno central y contra la Delegación del Gobierno en Melilla. “Después de más de siete años en el Gobierno central y cuatro a su vez en el Gobierno local, con un rimbombante Ministerio de Transición Ecológica y con toda una delegada del Gobierno, a su vez secretaria general del Partido Socialista de Melilla, que se da de ecologista y salvadora del cambio climático, lo cierto es que han excluido a Melilla de las ayudas”, lamentó.
Estas ayudas forman parte de un fondo de 2.300 millones de euros destinado a proyectos de descarbonización, pero del que Melilla no ha recibido ninguna asignación, según denunció el PP. Quevedo precisó que “no supondrían más de un 4% de todo lo disponible” para hacer viable la transformación de la central, algo que ya cuenta con proyectos elaborados y listos para ejecutarse, como el presentado por Endesa y Enagás.
A su juicio, el PSOE no solo ha incumplido sus compromisos con la ciudad, sino que ha actuado con hipocresía política. “El programa del Partido Socialista en las elecciones locales del año 2019, en su medida 47, indicaba que impulsarían el cambio de combustible a GNL para la generación de energía eléctrica y a más largo plazo la reubicación de Endesa. Palabras evidentemente vacías”, declaró.
Además, recordó que en 2019, tanto el Gobierno local como el central estaban en manos del PSOE, con competencias directas sobre sostenibilidad, y sin embargo, no se avanzó nada en este ámbito. “Todo lo que dijeron era falso”, sentenció. “Existen unas ayudas específicas para descarbonización en Europa y no las aplican a Melilla, a pesar de que estamos hablando de una de las plantas más contaminantes de Europa y ubicada en pleno centro urbano”.
Explicaciones o dimisión
El PP exige que la Delegada del Gobierno dé explicaciones a los melillenses o presente su dimisión. “Tiene que responder, o dimitir ante el grave atentado a la calidad del aire y a la salud de los melillenses que todo esto supone. Tiene que decirnos cuándo va a cumplir con lo prometido, en qué situación están las negociaciones, o bien irse y dejar a alguien más capaz y más comprometido con el medio ambiente”.
Otro elemento clave de este asunto es la construcción de una planta de regasificación, necesaria para el funcionamiento de la central con GNL. En febrero de 2023, El Faro de Melilla informó que la Autoridad Portuaria prevé ceder unos 10.000 metros cuadrados en el Muelle Nordeste 3 para que Endesa pueda ubicar esa infraestructura clave. No obstante, Quevedo advierte que el retraso en las decisiones gubernamentales puede poner en riesgo ese proyecto.
“No podemos estar eternamente con ese terreno baldío cuando tenemos solicitudes de otras empresas para ocuparlos. Mientras no sepamos qué previsiones tiene el Gobierno para ayudar y conseguir que se cambie a GNL la planta según el proyecto que ya presentaron Endesa y Enagás, corremos el riesgo de perder esa oportunidad”, alertó.
Según datos proporcionados por Quevedo, la conversión de la central a GNL supondría una reducción del 29% en los niveles de dióxido de carbono, del 95% en dióxido de azufre, del 88% en óxidos de nitrógeno y del 92% en partículas emitidas por la planta. “Todo eso es suficientemente significativo como para que ese cambio se haga de inmediato”, afirmó.
El PP acusa al PSOE de haber protagonizado un nuevo “ecocidio”, como ya ocurrió, dijo, con la zona S.E.C. de Aguadú. “Lo hicieron sin dar una sola explicación, sin un estudio medioambiental, sin un informe de impacto ambiental. Y ahora, después de siete años en el gobierno y con la misma delegada, mantienen a Melilla en esta situación de contaminación del aire del mayor nivel que se conoce”.
El partido concluye que es inadmisible que, teniendo recursos disponibles, proyectos preparados y una necesidad urgente, el Gobierno central siga bloqueando una actuación que tendría un impacto positivo inmediato en la salud pública y en el medio ambiente de la ciudad.








