Melilla acogerá a finales de septiembre una visita oficial de alto nivel por parte de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN. Según ha confirmado el vicepresidente de este organismo, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu, la delegación estará compuesta por alrededor de 50 parlamentarios nacionales de países miembros de la Alianza Atlántica.
Esta misión incluirá a representantes del Comité de Democracia y Seguridad y del Grupo Especial para el Mediterráneo y Oriente Medio, dos de los órganos con mayor implicación en el análisis de retos comunes en materia de estabilidad, cooperación política y amenazas emergentes. La visita responde al interés de los legisladores aliados por conocer de cerca la realidad de una ciudad clave en el contexto geoestratégico sur de Europa y frontera exterior de la Unión Europea.
Otazu detalló que la visita “comenzará en Madrid con una reunión en el Senado, donde se llevará a cabo un intercambio de opiniones y puntos de vista con respecto a la perspectiva nacional española en lo concerniente al vecindario sur y la presencia de actores internacionales en el continente africano”.
Desde la capital, la delegación se trasladará a Melilla, donde desarrollará una intensa agenda institucional. Entre las actividades previstas figuran visitas al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), al perímetro fronterizo, y a unidades militares dependientes de la Comandancia General de Melilla. También están contempladas reuniones con responsables del Ministerio de Defensa, del Interior, de Migraciones y de Asuntos Exteriores.
En el ámbito local, la Ciudad Autónoma colaborará estrechamente en el recibimiento de los parlamentarios, que serán recibidos por el presidente regional y participarán en un recorrido cultural para conocer de primera mano la diversidad y riqueza histórica de Melilla. “Se han acometido las colaboraciones y coordinaciones necesarias con la Ciudad Autónoma para llevar a cabo visitas al presidente de la Ciudad Autónoma en primera instancia y también unas visitas de conocimiento cultural a distintas partes de la ciudad”, indicó Otazu.
El también senador del PP por Melilla destacó que el objetivo principal de la visita es “familiarizar a los alrededor de 50 parlamentarios de distintos países de la Alianza Atlántica que se reunirán en septiembre en Melilla con la realidad social, cultural, económica, de defensa y de seguridad” de esta ciudad española del norte de África.
La Asamblea Parlamentaria de la OTAN, aunque separada institucionalmente de la organización militar, es un foro político clave donde los parlamentarios de los Estados miembros debaten y supervisan temas de defensa, seguridad y cooperación transatlántica. En ese contexto, la elección de Melilla como destino refleja el creciente interés de la OTAN por los desafíos que se concentran en la frontera sur.
Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu no es un recién llegado al ámbito de la defensa y las relaciones internacionales. General retirado y actual senador por Melilla, fue elegido el pasado mes de junio como vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, convirtiéndose en el primer español en ocupar este cargo desde la fundación de este organismo en 1955.
Su elección fue considerada un hito institucional de relevancia para España y en especial para Melilla, dado que refuerza el papel estratégico de la ciudad en el ámbito de la seguridad euroatlántica. Otazu ha defendido en reiteradas ocasiones la necesidad de que Melilla esté presente en los debates internacionales y se integre plenamente en las dinámicas de la OTAN.
Nueva ley de secretos
A preguntas de El Faro, Otazu también se refirió a la reciente aprobación por parte del Gobierno de España del proyecto de ley de información clasificada, más conocida como la nueva ley de secretos oficiales. El texto legislativo, publicado el pasado 23 de julio en el Boletín Oficial del Estado, sustituirá a una normativa que data de 1968, ligeramente modificada en 1978, y que según Otazu, “requiere una revisión para hacerla compatible con el resto de normativa europea y aliada”.
“El impacto que esto pueda tener en la actualidad política o social nacional es mínimo”, valoró Otazu, “porque se trata de desclasificación de documentación que ya no tiene ningún impacto político, pero que ha sido mantenida como reservada por no acometer la revisión de este proyecto de ley en el pasado reciente”.
En ese sentido, consideró que el proyecto responde “a una presión mantenida en el tiempo por el Partido Nacionalista Vasco, a la cual ha cedido actualmente el Gobierno sin consultar con el principal partido de la oposición y actualmente principal partido de España en cuanto a representación parlamentaria”.
La ley, sin embargo, no está exenta de polémica. La organización Hazte Oír, por ejemplo, la ha denunciado ante la Unión Europea criticando que se trata de una reforma "exprés y opaca" que apunta "al tercer intento en menos de un año de blindar al poder" tras la pretendida "Ley Begoña" -que busca apartar de las causas que afectan al entorno del presidente a las acusaciones populares- y la "Ley Bolaños" que ha puesto en pie de guerra a la mayoría de asociaciones judiciales y fiscales.








