La Hermandad de la Virgen del Rocío de Melilla se prepara para celebrar, por tercer año consecutivo, el Rocío Chico. Una cita que combina devoción, tradición y fiesta. La celebración tendrá lugar el próximo viernes 9 de agosto en el Foso del Hornabeque, y comenzará a partir de las ocho de la tarde, alargando su programación hasta bien entrada la madrugada.
Aunque el Rocío Chico se conmemora oficialmente el 19 de agosto, desde la Hermandad han decidido adelantar la celebración unos días para garantizar la asistencia del mayor número posible de personas. “El 19 cae entre semana, y además el día 23 está el evento de las Miss y los Mister, así que para no solaparnos ni perjudicar a nadie, hemos fijado la verbena para el día 9”, explica Antonia Algarra, hermana mayor de la Hermandad del Rocío de Melilla.
La jornada contará con actuaciones musicales en directo, entre las que destacan los nombres de Patri Lara y Agustín, quienes amenizarán la noche con su repertorio de flamenco, sevillanas y música popular. Además, se celebrarán varios sorteos y concursos, como el sorteo de una cesta con productos gastronómicos y rifas de comidas, sin olvidar la venta anticipada de la lotería de Navidad de la Hermandad, una tradición que muchos ya esperan.
La oferta gastronómica también será protagonista de la velada. Desde la mañana anterior, miembros de la Junta de la Hermandad estarán preparando una carta basada en platos caseros y accesibles para todos los bolsillos. “Todo lo cocinamos nosotros mismos. Haremos tortillas de patatas, ensaladilla rusa, bolitas rocieras, perritos… todo casero y a precios populares”, señala Algarra, quien destaca que todo el trabajo de organización y atención en barra lo realiza el propio equipo de la Hermandad. “Nosotros nos lo guisamos, nosotros nos lo comemos. Si contratáramos personal externo, no podríamos recaudar nada”.
Y es que más allá de la música y la comida, el Rocío Chico tiene un fondo religioso y solidario. Esta celebración tiene su origen en un voto de acción de gracias del pueblo de Almonte, en Huelva, que desde 1813 conmemora cada 19 de agosto un suceso considerado milagroso. Durante la invasión napoleónica, en 1810, las tropas francesas se retiraron inexplicablemente antes de atacar la aldea del Rocío. En agradecimiento, el pueblo instituyó esta festividad en honor a la Virgen.
“Nosotros no podemos estar en Almonte todos los años, ya hacemos nuestra romería y nuestra misa anual en noviembre. Pero este voto también lo honramos desde aquí, con nuestros cultos y esta verbena, porque lo primero siempre es Ella, la Virgen”, recalca Antonia Algarra, que lleva más de una década al frente de la Hermandad como hermana mayor.
A pesar de las limitaciones logísticas y económicas, la Hermandad continúa adelante con esfuerzo y entusiasmo. “Este año la Ciudad Autónoma no ha podido colaborar con nosotros, como sí lo hizo en la Cruz de Mayo. Así que, como siempre, nos apañamos como podemos”, señala Algarra. Todo lo recaudado en la verbena se destina a obras sociales y a la mejora del patrimonio de la Hermandad, que en sus inicios apenas contaba con recursos. “No teníamos ni cortinas ni candelabros para montar un altar. Poco a poco vamos comprando lo necesario para tener un culto digno y seguir creciendo como hermandad”.
La respuesta ciudadana en ediciones anteriores ha sido masiva y muy positiva. “Esto se pone a reventar. No cabe un alfiler. Las fotos lo demuestran. El ambiente es fabuloso y la gente viene con muchísimas ganas”, afirma.
Actualmente, la Hermandad cuenta con unos 100 hermanos activos y una Junta comprometida que dedica su tiempo a organizar actividades durante todo el año. “Esto no es una obligación, es una satisfacción”, dice Algarra. “A mí esto me da vida. Nos mantiene activos, nos une, y sobre todo, nos mantiene cerca de la Virgen”.
El mensaje para los melillenses es claro, “estáis todos invitados a compartir con nosotros esta noche tan especial. Habrá música, comida rica, ambiente familiar, pero sobre todo, habrá fe y alegría rociera. Que nadie se lo pierda”, concluyó la hermana mayor.
Así, una festividad con más de dos siglos de historia vuelve a cobrar vida, adaptada al corazón melillense, donde la fe, la música y la solidaridad se dan la mano para rendir homenaje a la Blanca Paloma.









Habrá que ir declarando y justificando gastos ingresos y haceres!!! Fueran chicos medianos o grandes y el intervalo entre unes y otres y más si son sobvenciones. Lo de Imbroda Fadela y Paco y su señora es muy conocido en Melilla, pero permitir que sus haceres también manche la imagen de sus votantes??... Me he perdido, manche la imagen de toda una hermandad?? Que diría la virgen si levantara cabeza?