El diputado de Coalición por Melilla (CpM) Emilio Guerra cree “absolutamente decepcionante” que, a estas alturas, el Gobierno local en Melilla se esté planteando una estrategia sobre qué hacer y cómo actuar con respecto a las relaciones de la ciudad y su estatus con la Unión Europea (UE).
“Llevamos así más de 20 años después de las primeras manifestaciones del Sr. Imbroda, no hay más que repasar las hemerotecas para ver los vaivenes que ha tenido siempre: que si Unión Aduanera, que si la Zona Económica Especial (ZEE), que si Región Ultraperiférica, que si régimen asimilado a Región Ultraperiferica… realmente hemos pasado por todo tipo de propuestas con el objetivo de ser más Europa, y lo cierto es que esas indecisiones y el cálculo partidista nos han hecho perder un tiempo de oro para Melilla”, expresa el diputado a través de una nota de prensa.
Para Guerra, las declaraciones de la vicepresidenta de la Asamblea y diputada para Asuntos Europeos del PP ha venido a confirmar cómo después de años, de planes estratégicos, conferencias de expertos, de estudios fiscales, de informes y de propuestas, el camino es, lejos de una iniciativa administrativa formal -que llevan esperando cuatro lustros- “tratar simplemente de influir” en los órganos europeos mediante un documento que se remitirá a Bruselas con las singularidades, debilidades y la situación geopolítica de Melilla. “Están presentando como novedad algo que ya se ha hecho en infinidad de ocasiones, concretamente como tiempo más cercano, en la legislatura pasada, donde incluso se desplazó una delegación de Melilla al Parlamento Europeo para plasmar allí una realidad que ya conocen. Lo que ahora toca es una petición institucional formal del Estado, y lo saben, pero no lo hacen”, añade.
En su opinión, “hay que ser valientes y reconocer el rotundo fracaso de todos los ejecutivos que han pasado por esta ciudad, donde el PP y el señor Imbroda llevan instalados y con responsabilidad de gestión desde el año 2000, con la excepción de periodo 2019/2023, cuando se consiguió la oficina en Bruselas, ahora entregada a la tutela de la Junta de Andalucía”. Es decir, recuenta, 21 años.
CpM recuerda que ha presentado muchas preguntas e interpelaciones en la Asamblea al respecto de esta temática, porque los estudios y evaluaciones están más que elaborados por personas e instituciones de conocimiento y prestigio con indiferencia del posible modelo que solicitar.
Ahora, después de que optan en el Gobierno local por el régimen especial de regiones ultraperiféricas (RUP), es “inevitable” que los cepemistas muestren su preocupación por lo que consideran, primero, “un error, ya que el camino hacia la RUP es muy complejo y tardaría muchos años”. Segundo, tampoco ven bien que se esté divagando con propaganda dilatoria sin ejecutar los trámites oficiales. Y tercero, eludir tratar el asunto con el Gobierno español que es quién debe autorizarlo. “¿Lo hace PP local por una simple previsión electoral o partidista? Como si Feijoo nos fuese a solucionar la papeleta…”, concluye.









La sensación que tengo después de leer el presente artículo, es que aquí, lo de: “como todos a una, en Fuenteovejuna”, nada de nada, ni la menor reminiscencia; cada uno por su cuenta, a su albedrío, pensando solamente, como siempre nos caracteriza en nuestra forma de ser, lo único que les une para discernir, es la idea de posar sus posaderas, en los cojines anatómicos, que con antelación han mandado hacer a los tapiceros, así como a los guarnicioneros/talabarteros, el ajustado de sus albardas. Por lo que al parecer no tenemos, cosechas, por nuestros terrenos, por lo que tendremos que acudir, a que nos lo fabriquen en Alemania, como País, que goza de buena predisposición, para que nos de la solución, al laberinto que tenemos por aquí.