A pie de calle. Yamina busca ropa infantil, María alaba la bisutería y la señora jura que ‘lo barato sale caro’. Y es que el Rastro sigue siendo ese rincón donde todos van, pero pocos confiesan, porque, aunque ya no es lo que era, ahora son muchas las tiendas de toda la vida, las que han acabado aquí, por los alquileres imposibles.























