Melilla estará representada este verano en la histórica Ruta Quetzal por dos jóvenes excepcionales: Daniel Reyes y Emma Magro. Ambos estudiantes de 4º de ESO, han sido seleccionados entre miles de candidatos de toda España para formar parte de una expedición que aúna cultura, naturaleza y convivencia, a través de una experiencia que marcará un antes y un después en sus vidas. Esta edición 2025 de la ruta tendrá lugar del 29 de junio al 10 de julio. Incluirá tres tramos a pie del Camino de Santiago y pondrá a prueba el espíritu de superación, la excelencia académica y la capacidad de adaptación de los participantes.
La Ruta Quetzal no es un campamento ni unas vacaciones: es un proyecto formativo que, desde su creación en los años 70 por el aventurero y periodista Miguel de la Quadra-Salcedo, ha inspirado a miles de jóvenes con su propuesta de exploración cultural, educativa y humana. Tras unos años de pausa, el proyecto fue relanzado por su hijo Íñigo de la Quadra-Salcedo y con el patrocinio de la Agencia de Turismo de La Xunta de Galicia, con una renovada apuesta por el talento juvenil y el espíritu de equipo. Hoy, Daniel y Emma representan el presente y el futuro de una ciudad como Melilla, diversa, joven y llena de potencial.
Un legado familiar convertido en sueño cumplido
Daniel Reyes no puede ocultar su entusiasmo al hablar de su selección. Para él, la Ruta Quetzal es un símbolo casi mítico de la infancia de sus padres, quienes seguían el programa televisivo cuando era un evento de gran repercusión en España. “Mis padres no participaron, pero sí lo veían en la tele. Siempre me hablaron de lo impresionante que era aquello, irse a la selva del Amazonas o cruzar Latinoamérica. Cuando se enteraron de que volvía la ruta, me animaron a presentarme. Y gracias a ellos estoy aquí”, ha contado con entusiasmo.
Con una nota media en tercero de la ESO cercana al 9,5 y una trayectoria repleta de méritos extracurriculares (como estar federado en pádel, tener el B2 en inglés y experiencia en deportes como ajedrez y voleibol), Daniel destaca por su perfil académico y su compromiso con el aprendizaje. Pero lo que más le ilusiona de la ruta es la oportunidad de conectar con otras personas. “Me hace mucha ilusión conocer gente nueva, formar parte de una red de jóvenes de toda España. Creo que de ahí pueden salir amistades para toda la vida”.
Para él, la Ruta representa también un desafío personal. “Quiero experimentar la vida lejos de los móviles, sentir la naturaleza en su estado más puro. Nunca he tenido la oportunidad de desconectar de la tecnología y eso me atrae mucho”.
Daniel Reyes reconoce que se está preparando para este reto. "Estoy saliendo a caminar por el Paseo Marítimo para preparar las botas porque los caminos van a ser infinitamente largos", ha comentado. "No sabré si estoy preparado hasta que llegue, la verdad. Pero sí, yo creo que con la emoción que tengo puedo aguantar cualquier cosa".
Pasión por conocer el mundo
Emma Magro, por su parte, se enteró de la convocatoria gracias a un amigo que participó el año anterior. “Me contó que fue una experiencia inolvidable y que conoció a muchísima gente. Eso fue lo que más me motivó a presentarme”, ha explicado.
Su perfil académico también destaca. Una media de notas que ronda el 9,7, nivel C1 en inglés y estudios en alemán, además de estar federada en karate. La clave, según ella, es la organización. “Es complicado compaginar los estudios con el deporte y otras actividades, pero me planifico bien y aprovecho sobre todo los fines de semana”.
Lo que más espera de esta aventura es, como ella misma dice, salir de su zona de confort. “Quiero aprender mucho culturalmente. Vamos a visitar sitios en los que nunca he estado y eso me emociona. Además, creo que desconectar del teléfono está bien. Si tienes el móvil siempre, no te relacionas tanto. Así te obligas a hablar, a mirar lo que tienes delante”.
Emma reconoce que aún no ha podido prepararse físicamente para las rutas de trekking que les esperan, pero no le preocupa demasiado. “Están bien organizadas, la mochila pesada la llevan en autobús y las caminatas están divididas en varios días. Lo importante es estar mentalmente preparada”.
Melilla, bien representada
Tanto Daniel como Emma coinciden en que representar a Melilla en esta aventura es un orgullo. Son conscientes de que han sido elegidos por méritos propios, pero también saben que su participación puede inspirar a otros jóvenes de la ciudad. “Les diría que no se lo piensen” ha afirmado Daniel. “Si tienen el sueño, que vayan a por él. Yo estoy cumpliendo el sueño de mis padres y me siento feliz de poder vivirlo en primera persona”.
Emma refuerza ese mensaje con optimismo. “Por intentarlo no se pierde nada. Hay que tener en cuenta varias cosas para que te seleccionen, pero si te lo propones, se puede lograr. Es una experiencia súper guay y ojalá muchos más melillenses se animen a vivirla”.
Un verano que cambiará sus vidas
En apenas unas semanas, Daniel y Emma se embarcarán en una experiencia única. Dormirán en el suelo, caminarán largas distancias, compartirán vivencias con otros jóvenes brillantes de toda España y vivirán, quizás por primera vez, lejos de la constante conexión digital. Será un viaje hacia el conocimiento, la madurez y la amistad.
La edición 2025 de la Ruta Quetzal les llevará por tres tramos del Camino de Santiago, una ruta cargada de simbolismo y espiritualidad. Pero más allá del esfuerzo físico o la belleza de los paisajes, lo esencial será el crecimiento personal que experimenten. Porque como decía el propio Miguel de la Quadra-Salcedo, “la aventura es un sueño con los ojos abiertos”. Y Daniel y Emma están a punto de vivirlo.
Melilla puede sentirse orgullosa de sus dos expedicionarios. Jóvenes preparados, comprometidos y con una enorme ilusión. La Ruta Quetzal les servirá no solo para recorrer caminos, sino para trazar los suyos propios en la vida.








