La mañana de este sábado Melilla ha despertado con un aire festivo, diferente, en el centro de la ciudad. Lo que antaño era una feria outlet centrada en las ofertas, este sábado se ha transformado en un verdadero festival urbano de moda, cultura, música y comercio local. El Fashion Day, organizado Promesa con la ayuda de la Asociación de Comerciantes Zona Centro y la colaboración de la Ciudad Autónoma, ha convertido las calles O'Donnell, Chacel, pareja y la pasarela en Prim en un punto de encuentro para familias, jóvenes, comerciantes y visitantes, en una jornada repleta de actividades que fue un auténtico éxito.
Desde las 10:00 de la mañana hasta las 20:00 horas de la tarde, más comercios que nunca, según Manolo Navas, han participado en la cita, ofreciendo desde ropa de marca y deportiva hasta trajes de comunión, perfumería, óptica, decoración, complementos y juguetes. Las tiendas, decoradas y volcadas con la iniciativa, han sacado sus productos a la calle, donde cientos de personas paseaban, compraban, se detenían a ver una actuación o simplemente disfrutaban del ambiente.
La mañana ha arrancado ya con fuerza. A las 11:00 horas, el grupo Dance Angel’s ha ofrecido una animada exhibición de danza moderna, con los más pequeños como protagonistas. Esta actividad fue pensada especialmente para las familias, y ha generado un ambiente distendido y participativo.
A las 12:00 horas, el talento local ha tomado el relevo con la actuación musical de María Mendoza, una voz melillense que ha llenado de sensibilidad y ritmo el mediodía. Ambas actividades han servido como perfecto prólogo a una tarde cargada de creatividad y espectáculo.
“Este año queríamos ir más allá. Música, desfiles, talleres... y la ciudad ha respondido”, afirmó Manolo Navas, miembro de Zona Centro.
Moda, creatividad y talento local
Uno de los momentos más esperados de la jornada ha tenido lugar a las 17:00 horas con la celebración de la gran pasarela de moda, organizada por Promesa y coordinada por Manolo Martín, de la peluquería Margar. La presentación ha corrido a cargo de María José Ramírez, quien ha conducido el desfile con dinamismo y cercanía.
Durante esta primera parte, hasta 36 tiendas del centro han presentado sus productos en un desfile abierto al público que ha combinado lo comercial con lo estético. La variedad fue notable: ropa de adultos, infantil, deportiva, bolsos, maletas y complementos que han fascinado al público asistente.
Además, en esta edición, la moda también ha venido de la mano del talento estudiantil. La Escuela de Arte Miguel Marmolejo se ha sumado al evento con tres propuestas de los alumnos de segundo curso del ciclo superior de Estilismo de Indumentaria, todas ellas incluidas en una colección llamada "Romance Subrealista". Estas creaciones artísticas han destacado por su concepto, creatividad y ejecución, ofreciendo una visión alternativa y sofisticada del diseño de moda.
Pasarela del Instituto Rusadir
A las 18:30 horas, el testigo de la pasarela pasó al Instituto Rusadir, cuyos alumnos del módulo de Formación Profesional han ofrecido un desfile propio lleno de estilo, frescura y dedicación. Presentado por el profesor Borja Puertas, este bloque ha sido uno de los más celebrados de la tarde, tanto por la calidad de las propuestas como por el clima, ya que a las 17:00 horas era casi imposible aguantar el calor.
Las alumnas y alumnos del ciclo de grado superior han mostrado su trabajo en peinados, maquillaje y estilismo, resultado de meses de preparación y práctica. Pero no solo hubo moda: entre pases, se ha celebrado un número musical a cargo de la Escuela de Música y Danza, dirigido por las profesoras Yulaila Buzzian y Mari Carmen Florido. La actuación, protagonizada por el flautista Alejandro Moreno y seis alumnas al baile, ha añadido un toque de sensibilidad artística que ha conectado con el público de inmediato.
Para cerrar la jornada, el último bloque del desfile ha estado dedicado a una muestra absolutamente espectacular: “Las pelucas de fantasía”, cinco creaciones elaboradas por las alumnas de segundo curso del grado superior de Peluquería del propio Instituto Rusadir. Estas verdaderas obras de arte capilar han sido diseñadas y esculpidas completamente a mano, combinando técnica, imaginación y una extraordinaria dedicación.
Cada peluca era una escultura viviente, una joya de la peluquería creativa que no ha pasado desapercibida para nadie. Las modelos que las lucieron han recibido una ovación del público, que ha reconocido el trabajo minucioso y el talento detrás de cada pieza.
Comercio y colaboración
A pesar de que el convenio entre la Asociación y la Ciudad Autónoma expiró en abril, la colaboración entre ambas partes ha seguido dando frutos. El impulso organizativo ha venido de Promesa, con el respaldo directo de la Asociación Zona Centro y un equipo de comerciantes entregado al proyecto.
La elección del último sábado de mayo tampoco ha sido casual. El buen clima, el final de mes (con la mayoría de sueldos recién ingresados) y el ambiente de fin de curso, han jugado a favor de la asistencia y el éxito del evento.
Desde la organización ya se trabaja en nuevos proyectos, como el relanzamiento de la tarjeta de puntos de Zona Centro, que incluirá sorteos y premios para fomentar la fidelización.
Melilla responde
Lo que ha quedado claro tras la primera edición del Fashion Day es que Melilla responde cuando se apuesta por el comercio local con imaginación y cultura. La fusión entre tiendas, talento joven, actividades artísticas y espíritu festivo ha creado una fórmula ganadora que devuelve al centro la vitalidad que tanto necesita.
“Hoy no solo hemos vendido, hemos disfrutado. Esto nos anima a seguir luchando por nuestro pequeño comercio”, ha señalado el propietario de una tienda participante.
Melilla ha hablado alto y claro. Lo ha hecho con su presencia, con sus compras, con sus aplausos y con su entusiasmo. Ha demostrado que la ciudad está viva, que el pequeño comercio tiene futuro y que, con propuestas como el Fashion Day, es posible transformar una simple jornada de compras en una fiesta para todos los sentidos.








