Melilla se convierte este fin de semana en el epicentro del mundo motero con la celebración de la IV Concentración Nacional de Ángeles Guardianes, un evento que reunirá a más de un centenar de motoristas procedentes de diferentes puntos de la península, además de participantes locales. La cita se desarrollará entre el 30 de mayo y el 1 de junio, y está organizada por la delegación de Melilla de Ángeles Guardianes, una asociación formada por moteros que pertenecen o han pertenecido a cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios de emergencia o Fuerzas Armadas.
Durante tres días, la ciudad vibrará con el rugido de los motores y una completa agenda de actividades que combina el ocio, el turismo, la solidaridad y el homenaje a quienes dedican su vida al servicio público. La iniciativa, que cuenta con el respaldo de distintas instituciones locales, busca promover valores como la convivencia, la seguridad vial y el compañerismo, al tiempo que sitúa a Melilla en el calendario nacional de grandes concentraciones moteras.
El programa de actos incluye rutas moteras por puntos emblemáticos de la ciudad, exhibiciones, actuaciones musicales, comidas de hermandad y una visita al Tercio Gran Capitan I de La Legión, donde los asistentes podrán conocer de cerca los recursos y el trabajo de esta unidad. Uno de los momentos más emotivos del fin de semana será el homenaje a los caídos en acto de servicio, un acto cargado de simbolismo y respeto que rinde tributo a quienes entregaron su vida por la seguridad de los demás.
Además del componente lúdico y conmemorativo, esta concentración también tiene un fuerte impacto turístico y económico en Melilla. Desde la organización destacan la repercusión positiva que genera la llegada de cientos de visitantes, que contribuyen al dinamismo de sectores como la hostelería, la restauración y el comercio local. La ciudad se posiciona así como un destino atractivo para el turismo motero, reforzando su proyección a nivel nacional.
La edición de 2025 marca un nuevo hito en el crecimiento de este evento, que arrancó hace cuatro años con una participación más modesta y que ahora se consolida como una de las grandes citas moteras en el norte de África. En años anteriores, Ángeles Guardianes ya logró que Melilla “entrara en el mapa motero”, como reflejaron las palabras de sus responsables en ediciones previas.
Con un enfoque centrado en el respeto mutuo, la educación vial y el orgullo de pertenencia a los cuerpos de seguridad, la IV Concentración Motera de Ángeles Guardianes no solo es una fiesta para los aficionados a las dos ruedas, sino también una oportunidad para visibilizar el trabajo de quienes protegen a la ciudadanía y fomentar una cultura de responsabilidad en las carreteras.








